«Limitaciones en Educación Rural: Un Profesor Relata las Dificultades de los Estudiantes en Comunidad Agrícola»

0
474

Upala, Costa Rica – William Espinoza Lobo, profesor de español y coordinador del comité de apoyo educativo en  el Liceo Veracruz de Caño Negro, que es una una zona agrícola en Upala, describe los desafíos que enfrentan los estudiantes en su comunidad, donde la economía está dominada por el trabajo agrícola en piñeras y pequeñas fincas familiares. Según Espinoza, aproximadamente el 80% de los padres de familia trabaja en actividades agrícolas, con pocos recursos tecnológicos y educativos para sus hijos.

«Hay estudiantes acá para quienes la alimentación es precaria; de los 147 alumnos, tenemos 137 becados», afirma Espinoza. Explica que, mientras en otras localidades urbanas los estudiantes pueden destinar la beca a gastos personales, en Upala los padres dependen de esta ayuda para cubrir necesidades básicas como alimentación, agua y electricidad.

Las limitaciones no se detienen en la alimentación; la infraestructura educativa y los recursos tecnológicos son también escasos. Espinoza revela que de los 147 estudiantes, solo 13 tienen acceso a una computadora en casa, y la mayoría de ellos carecen de acceso a internet estable. Durante la pandemia, el aprendizaje en línea fue particularmente difícil: «En 2020 y 2021, trabajamos a distancia; los estudiantes venían una vez al mes a recoger guías. Solo unos pocos podían acceder a la plataforma Teams porque se les agotaba el saldo en una semana», comenta.

El acceso a internet y equipos tecnológicos no es solo un lujo limitado, sino un obstáculo significativo para la educación en la zona. «Aquí en cuanto a infraestructura tecnológica, solo tenemos internet en la parte administrativa. En San José, los estudiantes todos tienen computadora; aquí, uno o dos por sección», relata Espinoza.

La falta de instalaciones adecuadas para el esparcimiento y la seguridad también son evidentes en el colegio. No hay gimnasio ni áreas recreativas, y la única barrera de seguridad entre los estudiantes y la calle es una cerca baja. Ante esta situación, Espinoza menciona que si bien los docentes y estudiantes hacen todo lo posible para sacar adelante sus estudios, es necesario el apoyo del Ministerio de Educación Pública (MEP) para proveer de cursos y recursos básicos en tecnología.

«Nos esforzamos en proporcionar lo necesario, incluso desde nuestros propios bolsillos. No podemos cobrar a los estudiantes por impresión de trabajos, porque sabemos que no tienen de dónde sacar el dinero», explica Espinoza, resaltando el compromiso del personal educativo para ayudar a los estudiantes a superar las barreras de su contexto.

La experiencia de Espinoza y sus estudiantes en Upala refleja los retos de una comunidad rural agrícola donde los estudiantes enfrentan barreras tecnológicas y económicas que impactan su acceso a una educación de calidad.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí