Garantizar el acceso al agua potable para las actuales y futuras generaciones se ha convertido en una de las principales prioridades del Gobierno Local de Oreamuno. Durante las recientes sesiones del Concejo Municipal, los regidores aprobaron una serie de acuerdos dirigidos a fortalecer la infraestructura del acueducto municipal, impulsar nuevas inversiones y asegurar que el crecimiento urbano del cantón vaya acompañado de obras que protejan el recurso hídrico.
Uno de los acuerdos más relevantes corresponde al convenio de cooperación entre la Municipalidad de Oreamuno y el empresario Esteban Piedra Garro para ejecutar obras de mejora en el Pozo Bosque Real, ubicado en el distrito de San Rafael. El proyecto permitirá rehabilitar infraestructura estratégica del acueducto municipal mediante un esquema de colaboración público-privada, figura que la legislación costarricense permite cuando las obras responden al interés público y no generan compromisos contrarios a la administración municipal.
Antes de autorizar la firma del convenio, la Comisión Permanente de Asuntos Jurídicos recomendó introducir modificaciones para garantizar mayor seguridad jurídica al proceso. Entre ellas destaca que la disponibilidad del servicio de agua potable para futuros desarrollos solo podrá otorgarse una vez concluidas satisfactoriamente las obras comprometidas, recibidas formalmente por la Municipalidad y emitida la certificación correspondiente por el Departamento de Acueducto Municipal.
Además, el convenio establece que deberán cumplirse requisitos como la presentación de un cronograma de ejecución, la recepción técnica de las obras y la firma previa del acuerdo entre ambas partes, medidas que buscan garantizar la transparencia y el adecuado uso de la infraestructura pública.
Infraestructura para responder al crecimiento
El proyecto cobra especial importancia en un cantón que durante los últimos años ha experimentado un crecimiento residencial y comercial sostenido. El aumento de urbanizaciones y desarrollos habitacionales incrementa la demanda de agua potable, obligando a los gobiernos locales a fortalecer sus sistemas de abastecimiento para evitar problemas futuros.
Las autoridades municipales han señalado en distintas oportunidades que la planificación del recurso hídrico debe anticiparse al crecimiento urbano. De ahí que la rehabilitación de pozos, la modernización de tuberías, el fortalecimiento de tanques de almacenamiento y la protección de nacientes formen parte de una estrategia integral para garantizar la continuidad del servicio.
Ajustes presupuestarios fortalecen la gestión
Paralelamente, el Concejo Municipal aprobó una modificación presupuestaria presentada por la Junta Vial Cantonal que incluye recursos para fortalecer la capacidad operativa de la Unidad Técnica de Gestión Vial, incorporando equipo de transporte, alquiler de maquinaria e incentivos para personal especializado. Aunque estas partidas corresponden al área vial, reflejan la política municipal de fortalecer técnicamente sus dependencias para atender proyectos estratégicos de infraestructura.
Asimismo, el Concejo aprobó una adenda al Plan Vial Quinquenal solicitada por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), con el fin de cumplir los requisitos establecidos por la normativa nacional y mantener actualizada la planificación de las inversiones públicas del cantón.
El agua como eje del desarrollo
Especialistas en gestión del recurso hídrico coinciden en que las inversiones en infraestructura de agua potable representan una de las decisiones más importantes para cualquier gobierno local. Además de proteger la salud pública, garantizan mejores condiciones para el desarrollo económico, la construcción de viviendas, la atracción de inversiones y la calidad de vida de la población.
En Costa Rica, el acceso al agua potable constituye un derecho humano reconocido por la jurisprudencia constitucional. Este principio obliga a las instituciones públicas a planificar con visión de largo plazo, proteger las zonas de recarga acuífera y garantizar que las nuevas construcciones no comprometan la disponibilidad del recurso para las comunidades.
El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) ha reiterado que el crecimiento urbano debe ir acompañado de inversiones sostenibles en infraestructura hidráulica y de una gestión integrada del recurso hídrico, especialmente en zonas donde la demanda aumenta año tras año.
Un desafío permanente para Oreamuno
Las decisiones adoptadas por el Concejo Municipal evidencian que el abastecimiento de agua potable continúa siendo uno de los principales desafíos para Oreamuno. La combinación de convenios de cooperación, mejoras en la infraestructura existente y una planificación más rigurosa busca preparar al cantón para enfrentar las necesidades de una población en crecimiento sin poner en riesgo la sostenibilidad del recurso.
No obstante, diversos sectores coinciden en que el éxito de estas iniciativas dependerá de su correcta ejecución, del seguimiento técnico de las obras y de la coordinación entre la Municipalidad, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, las ASADAS y las comunidades.
En un escenario marcado por el cambio climático, el aumento del consumo y la necesidad de proteger las fuentes de agua, invertir en infraestructura hídrica deja de ser únicamente una obra pública para convertirse en una inversión estratégica para el bienestar de las futuras generaciones. Las decisiones que hoy adopte Oreamuno en esta materia serán determinantes para garantizar que el acceso al agua potable continúe siendo una realidad para todos sus habitantes.









