Agua en Oreamuno sigue siendo prioridad

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La calidad y el abastecimiento del agua potable en el distrito de Cipreses continúan ocupando un lugar prioritario dentro de la agenda pública de Oreamuno. Durante la sesión ordinaria N.° 172-2026 del Concejo Municipal se conoció una gestión presentada por la Asociación Agencia para el Desarrollo Accesible Sin Fronteras (ADASFRO), en la que se solicita que la Municipalidad asuma un papel más activo en la búsqueda de soluciones a una problemática que durante años ha generado preocupación entre vecinos, organizaciones sociales y autoridades nacionales.

En la nota presentada al Concejo Municipal, la organización señaló que el abastecimiento y la calidad del agua potable constituyen un asunto de interés público que trasciende la gestión operativa de la ASADA local y requiere una mayor participación del gobierno municipal debido a sus competencias en materia de planificación, protección ambiental y bienestar de la población. Como resultado, el Concejo acordó trasladar la gestión a la Administración Municipal para que valore la solicitud y considere acciones dentro de sus competencias.

El acuerdo representa un nuevo paso dentro de un tema que ha permanecido vigente durante los últimos años. La situación del agua en Cipreses ha sido ampliamente discutida por instituciones públicas, organizaciones ambientales y la propia comunidad debido a la presencia histórica de residuos de plaguicidas en fuentes utilizadas para el consumo humano.

Diversos estudios realizados por el Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas (IRET) de la Universidad Nacional identificaron durante los últimos años la presencia de metabolitos de clorotalonil en nacientes ubicadas en la zona norte de Cartago. Estas investigaciones motivaron intervenciones institucionales, restricciones sanitarias y el desarrollo de medidas para proteger las fuentes de agua destinadas al consumo humano.

En respuesta a esta situación, el Ministerio de Salud emitió órdenes sanitarias dirigidas a reducir los riesgos para la población, mientras que el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), la Municipalidad de Oreamuno y otras instituciones han trabajado en diferentes alternativas para garantizar el abastecimiento de agua segura para las comunidades afectadas.

Durante 2025 y 2026 continuaron desarrollándose acciones orientadas a fortalecer la protección de las nacientes, ampliar los sistemas de monitoreo y mejorar la coordinación entre las instituciones responsables del recurso hídrico. Paralelamente, organizaciones comunales han insistido en que la solución definitiva requiere inversiones sostenidas, controles ambientales más estrictos y una planificación territorial que reduzca el riesgo de nuevas contaminaciones.

Especialistas en gestión del recurso hídrico recuerdan que la protección del agua no depende únicamente de las entidades administradoras de los acueductos. Los gobiernos locales también desempeñan un papel fundamental mediante la regulación del uso del suelo, la protección de zonas de recarga acuífera, la coordinación institucional y la promoción de políticas ambientales que favorezcan la conservación de las fuentes de abastecimiento.

Precisamente ese es uno de los planteamientos centrales de la gestión conocida por el Concejo Municipal. La organización considera que la Municipalidad puede convertirse en un actor estratégico para articular esfuerzos entre instituciones públicas, organizaciones comunales, sectores productivos y ciudadanía, con el propósito de construir soluciones integrales que garanticen el derecho humano al agua potable.

La preocupación por el recurso hídrico también ha sido evidente en otras decisiones municipales recientes. En distintas sesiones del Concejo se han conocido convenios destinados a mejorar la infraestructura del Acueducto Municipal, incluyendo proyectos para la rehabilitación del Pozo Bosque Real y la instalación de nuevos tanques de almacenamiento en San Rafael de Oreamuno, iniciativas orientadas a fortalecer la capacidad del sistema de abastecimiento y preparar al cantón para el crecimiento futuro.
Expertos en recursos hídricos coinciden en que el cambio climático, el crecimiento urbano y la presión sobre las zonas agrícolas hacen cada vez más necesario fortalecer la gestión integrada del agua. La planificación preventiva, el monitoreo permanente de la calidad del recurso y la coordinación entre instituciones serán determinantes para evitar nuevas afectaciones en las próximas décadas.

Para los habitantes de Cipreses, el agua continúa siendo mucho más que un servicio público. Se trata de un elemento esencial para la salud, el desarrollo económico y la calidad de vida de toda la comunidad. Por ello, la decisión de mantener este tema dentro de la agenda municipal representa una oportunidad para avanzar hacia soluciones sostenibles que permitan recuperar plenamente la confianza de la población en uno de los recursos más valiosos del cantón.

El seguimiento que realicen la Municipalidad de Oreamuno, las instituciones nacionales y la comunidad organizada será determinante para transformar años de preocupación en resultados concretos que garanticen agua segura para las generaciones presentes y futuras.

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