Entrevista con Maritza Umaña Benavides, Asesora Nacional de Educación de Adultos del MEP
La modalidad de educación abierta en Costa Rica ha sido una herramienta clave para ofrecer oportunidades educativas flexibles a personas jóvenes y adultas que no pueden asistir a los centros educativos tradicionales. Maritza Umaña Benavides, Asesora Nacional de Educación de Adultos en la Dirección de Desarrollo Curricular del Ministerio de Educación Pública (MEP), explica los requisitos y el rol que desempeñan las ONG en este proceso.
«La educación abierta es una modalidad formal que busca promover el autoaprendizaje y la flexibilidad. Está diseñada para que los estudiantes puedan avanzar a su propio ritmo, tomando en cuenta sus capacidades y las condiciones psicosociales que puedan afectar su proceso educativo», comenta Umaña. “Las ONG son un socio importante en este esfuerzo, ya que nos permiten ampliar el alcance de estos programas a más sectores de la sociedad”.
Proceso de Autorización para las ONG
Umaña subraya que las ONG que deseen ofrecer educación abierta deben cumplir con ciertos requisitos establecidos por el MEP, entre ellos el estar debidamente registradas y autorizadas. «El primer paso es que la organización esté formalmente registrada y que cumpla con las normativas legales y educativas vigentes», explica. Luego, las ONG deben presentar una solicitud a la supervisión de centros educativos para la apertura de un proyecto o sede de educación abierta.
«El proceso de solicitud está bien detallado en el Manual de Supervisión de Centros Educativos del 2020. Se evalúan las necesidades de la comunidad o del sector empresarial donde se quiera implementar el proyecto, y se hacen las gestiones correspondientes para su aprobación», añade Umaña.
Proyectos en Empresas
Una de las áreas en las que la educación abierta ha tenido un impacto significativo es el sector empresarial. Según Umaña, el MEP ha implementado con éxito programas educativos dentro de las empresas, permitiendo a los empleados continuar su educación sin tener que desplazarse a un centro educativo. «El modelo de educación abierta para el sector empresarial es una colaboración entre el MEP, los empleadores y los colaboradores. El MEP proporciona el personal docente y las empresas facilitan los espacios para las lecciones», dice.
Este proyecto, según Umaña, también puede beneficiar a los familiares de los trabajadores, permitiéndoles integrarse en los programas educativos. «Es un enfoque inclusivo que permite que tanto los empleados como sus familiares se beneficien de la educación, es una manera efectiva de promover el desarrollo social y educativo dentro de las empresas», subraya.
Requisitos para los Docentes
La calidad de los programas de educación abierta está garantizada, en parte, por la preparación de los docentes. Umaña explica que los docentes deben cumplir con varios requisitos. “Para ser docente en educación abierta, se requiere un título universitario en educación o en un área afín, experiencia en la enseñanza de adultos y, preferiblemente, formación en metodologías inclusivas”, aclara. «Es importante que los docentes tengan competencias tecnológicas y sean capaces de crear ambientes de aprendizaje inclusivos».
Además, los docentes deben completar cursos de actualización para estar al día con los cambios en las metodologías educativas. «La educación abierta no solo es flexible para los estudiantes, también es un desafío para los docentes, que deben adaptarse a las necesidades de personas adultas que enfrentan diferentes barreras sociales y laborales», señala Umaña.
El Rol de las ONG en la Educación Abierta
Las ONG tienen un papel vital en la extensión de la educación abierta, particularmente en áreas y comunidades donde las instituciones públicas no tienen presencia. «Trabajamos de la mano con las ONG para llevar la educación a donde más se necesita. Ellas nos ayudan a identificar las necesidades locales y a gestionar proyectos que tengan un impacto real en las comunidades», afirma Umaña.
Finalmente, Maritza Umaña recalca la importancia de garantizar que todas las organizaciones que participen en estos programas cumplan con los estándares establecidos por el MEP. «El objetivo es asegurar que la educación ofrecida sea de calidad y que realmente permita a los estudiantes adquirir las competencias que necesitan para mejorar sus vidas y sus oportunidades laborales».
En resumen, la educación abierta en Costa Rica representa una alternativa viable para personas jóvenes y adultas que desean continuar su formación, y las ONG juegan un papel fundamental en hacer que este servicio llegue a más sectores de la población. A través de un proceso regulado y exigente, el MEP asegura que los programas ofrecidos sean de calidad y se adapten a las necesidades de los estudiantes.







