El comercio y la conectividad entre El Salvador y Costa Rica están a punto de experimentar un cambio significativo con el inminente inicio de operaciones del ferry que realizará la ruta entre ambos países. Según la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA), se espera que el ferry comience sus operaciones en agosto, marcando un hito en el transporte de mercancías y, posteriormente, de pasajeros entre estas naciones centroamericanas.
El presidente de CEPA, Federido Anliker, consolidó la noticia,inicialmente, el servicio se enfocará en el transporte de mercancías, y se contemplará una segunda etapa en la que también se permitirá el transporte de personas.
El ferry, una embarcación de 175 metros de longitud y 30 metros de ancho, con capacidad para transportar hasta 100 furgones enganchados a sus cabezales, ha sido adquirido por la empresa panameña Blue Wave, con inversionistas alemanes y hondureños. Se espera que la embarcación llegue al Puerto de La Unión, El Salvador, en los primeros días de agosto, y desde allí se establecerá la conexión con el Puerto Caldera en Puntarenas, Costa Rica.
Este proyecto ha sido el resultado de la colaboración entre aproximadamente 14 instituciones, que han estado trabajando juntas desde 2019 para dar forma a esta iniciativa, incluida la negociación de las tarifas para el transporte de carga.
Uno de los aspectos más destacados del ferry es el impacto positivo que se espera tenga en los costos y tiempos de envío. Se prevé que el tiempo para movilizar carga desde El Salvador a Costa Rica se reduzca significativamente a alrededor de 16 o 17 horas, en comparación con los hasta cinco días que puede llevar a cabo actualmente para un camión de carga por vía terrestre realizar la misma tarea.
Además, se espera que las empresas reduzcan costos en áreas como el uso de combustible y la agilización de procesos aduaneros terrestres, lo que podría representar un gran impulso para el comercio bilateral.
No obstante, el proyecto no está exento de controversia. Recientemente, el Sindicato de Trabajadores de la Industria Portuaria (Stipes) ha denunciado que el gerente del Puerto de Acajutla ha ordenado capacitar a personal de la Fuerza Armada para operar las grúas, lo que ha generado preocupación sobre la posible sustitución de trabajadores portuarios por personal militares. En respuesta a estas denuncias, el presidente de CEPA, Federido Anliker, calificó las acusaciones como una «campaña de desinformación» impulsada por opositores políticos.
En resumen, la implementación del ferry entre El Salvador y Costa Rica representa una oportunidad para fortalecer los lazos comerciales y mejorar la conectividad entre ambas naciones. Si bien hay desafíos y controversias que se deben abordar, se espera que este proyecto proporcione beneficios significativos para el comercio y la economía de ambos países, abriendo nuevas vías de desarrollo en la región centroamericana. Con el comienzo de sus operaciones, agosto marcará un hito en el transporte marítimo entre estas naciones, allanando el camino para una mayor integración y prosperidad económica.







