La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) reveló datos preocupantes sobre la situación de los trabajadores independientes en el país. De un total de 557,376 personas que alguna vez se registraron como independientes ante la institución, solo 294,722 permanecen activos cotizando, mientras que 262,654 se encuentran inactivos.
Esta cifra representa un 47% de la población de trabajadores independientes que ha dejado de contribuir al sistema, lo cual plantea interrogantes sobre las causas reales de esta inactividad: ¿falta de capacidad contributiva, cambio de condición laboral, o insuficiencia de regulación?
Ingreso promedio insuficiente
Según los datos más recientes de julio de 2026, el ingreso promedio reportado por trabajadores independientes alcanza ¢462,062.18 colones mensuales. Esta cifra, contrastada con la escala contributiva vigente desde enero de 2026, revela un panorama crítico.
Para la vigencia 2026, la base mínima contributiva en el Seguro de Salud (SEM) se ubica en ¢346,789.99 colones. Aunque el promedio nacional supera esta cifra, existe considerable dispersión: mientras algunos independientes generan ingresos muy superiores a esta base, otros operan significativamente por debajo.
El análisis del histórico de escalas contributivas desde 2021 muestra un incremento progresivo de las bases mínimas. En enero de 2021, la base mínima era ¢295,502.99; para enero de 2026, alcanzó ¢346,789.99. Este aumento de 17.4% en cinco años ha superado el ritmo de crecimiento de los ingresos de muchos independientes, especialmente en sectores con márgenes reducidos.
Para trabajadores independientes en categoría 1 (menor ingreso), la cotización total en el Seguro de Salud es del 12% en 2026, compuesta por 2.89% aportado por el afiliado, 9.11% por el Estado y sin contribución de terceros. En el Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), la cotización es 9.91% (4.16% afiliado, 5.45% Estado, 0.30% terceros).
La pregunta que persiste
Los datos de la CCSS confirman lo que la investigación del Periódico Informativo JBS ha buscado demostrar: la inactividad de trabajadores independientes no es únicamente un problema de voluntad de pago, sino que responde en gran medida a problemas estructurales de capacidad contributiva.
La CCSS señala explícitamente que un trabajador independiente puede ser considerado «inactivo» cuando: «dejó de realizar la actividad independiente, cambió su condición a trabajador asalariado, o su nivel de ingresos no alcanza el mínimo de contribución y, por tanto, no está obligado a asegurarse bajo esta modalidad».
Esta clasificación institucional contradice frecuentes narrativas que enfatizan el incumplimiento deliberado. En realidad, millones de colones en inactividad pueden explicarse simplemente por la imposibilidad económica de mantener cotizaciones que oscilan entre 9.25% y 19.11% del ingreso.
Cifras que hablan
– 294,722 trabajadores independientes activos (julio 2026)
– 262,654 trabajadores independientes inactivos
– ¢462,062.18 ingreso promedio mensual reportado
– ¢346,789.99 base mínima contributiva vigente en 2026
– 17.4% aumento de la base mínima en cinco años (2021-2026)
Próximas entregas de información
El Periódico Informativo JBS continúa requiriendo información complementaria de la CCSS sobre distribución de morosidad por actividad económica, efectividad de mecanismos de ajuste de ingreso, y análisis sobre nuevas modalidades de empleo. La primera entrega de datos, publicada esta semana por la CCSS, constituye un avance significativo en la clarificación de esta problemática nacional.
*Fuente: Comunicación oficial de la CCSS, Dirección de Inspección, 2 de septiembre de 2026








