Costa Rica impulsa turismo de lujo sostenible

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Guanacaste, Costa Rica, 2 de setiembre de 2026. Costa Rica suma un nuevo referente en materia de turismo sostenible con la certificación EDGE otorgada al Waldorf Astoria Costa Rica Punta Cacique, que se convirtió en el primer hotel de lujo cinco estrellas de Centroamérica en obtener este reconocimiento internacional.

El resort, desarrollado por Garnier & Garnier Desarrollos Inmobiliarios en el cantón de Carrillo, Guanacaste, acreditó medidas de eficiencia en el consumo de energía y agua, así como en el uso de materiales de construcción.

Uno de los principales resultados es el ahorro estimado de 52.400 metros cúbicos de agua al año, cantidad equivalente a cerca de 21 piscinas olímpicas.

La certificación EDGE —Excellence in Design for Greater Efficiencies— es un estándar de construcción sostenible creado por la Corporación Financiera Internacional (IFC), integrante del Grupo Banco Mundial. El sistema evalúa el desempeño de los proyectos en materia de energía, agua y energía incorporada en los materiales.

Para obtener la certificación, los proyectos deben demostrar una mejora mínima del 20% en cada una de estas tres categorías frente a una construcción convencional equivalente en su región.

En Costa Rica, la certificación es emitida por el Green Building Council Costa Rica (GBCCR) y, en el caso del Waldorf Astoria Costa Rica Punta Cacique, incluyó una auditoría de la obra ya finalizada para comprobar que las medidas contempladas durante el diseño fueran efectivamente implementadas.

Agua, uno de los principales resultados

El manejo eficiente del recurso hídrico constituye uno de los aspectos más destacados del proyecto.

Parte del ahorro anual estimado de 52.400 metros cúbicos de agua proviene de la reutilización del efluente tratado por la planta de tratamiento para el riego de las áreas verdes. De esta manera, se disminuye la utilización de agua potable para esas labores.

El complejo también incorporó sistemas de riego de alta eficiencia y accesorios diseñados para reducir el consumo de agua tanto en las habitaciones como en las áreas comunes.

“Integrar sostenibilidad desde las primeras etapas de diseño nos permitió tomar decisiones que hoy se traducen en resultados medibles, sin renunciar a los estándares que exige un proyecto de esta categoría”, señaló Kembly Brenes, jefa de Sostenibilidad y Relaciones Corporativas de Garnier & Garnier.

Eficiencia energética desde el diseño

Las medidas ambientales también abarcaron el consumo energético. El proyecto incorporó sistemas de aire acondicionado y calentamiento de agua de alta eficiencia, además de equipos de lavandería y lavadoras de platos seleccionados considerando su desempeño.

La evaluación EDGE contempló igualmente la energía incorporada en los materiales utilizados en la construcción.

La auditoría permitió verificar directamente las medidas implementadas en el proyecto terminado.

“Certificar un proyecto de esta escala exige verificar, habitación por habitación y sistema por sistema, que lo construido corresponde con lo documentado. En un desarrollo de esta complejidad, ese nivel de detalle es lo que le da credibilidad al resultado”, explicó Eric Fischel, de la empresa consultora ENEX, involucrada en el proceso.

Biodiversidad como parte del proyecto

El desempeño certificado mediante EDGE forma parte de una estrategia ambiental más amplia desarrollada en el complejo turístico.

El Waldorf Astoria Costa Rica Punta Cacique también se convirtió en el primer proyecto hotelero del país en obtener la Bandera Azul Ecológica en la categoría Biodiversidad.

Entre las acciones ambientales desarrolladas destacan la construcción de 15 pasos de fauna, la siembra de más de 3.000 plantas de especies nativas y un programa de restauración de corales que registra más de 5.000 fragmentos sembrados, con una tasa de supervivencia del 97%.

La gestión ambiental también estuvo presente durante la etapa constructiva, mediante supervisión profesional y medidas destinadas a reducir, separar, reciclar y disponer responsablemente los residuos generados durante las obras.

Asimismo, se implementaron controles para prevenir impactos sobre los suelos y los cuerpos de agua.

Inversión y empleo en Guanacaste

El proyecto representó una inversión superior a US$200 millones y generó más de 1.400 empleos durante el pico de construcción.

Actualmente, el complejo genera más de 800 empleos directos e indirectos, de los cuales nueve de cada diez corresponden a personas provenientes de Guanacaste.

Para Costa Rica, la iniciativa plantea una conexión entre sostenibilidad, inversión, turismo y competitividad, particularmente en una industria que busca combinar experiencias de lujo con una gestión responsable de los recursos naturales.

El país, reconocido internacionalmente por su biodiversidad y patrimonio natural, suma así una nueva experiencia de hotelería de ultralujo cuyos resultados ambientales fueron medidos y verificados mediante un estándar internacional.

“Este resultado demuestra que Costa Rica tiene la capacidad técnica para desarrollar proyectos con estándares internacionales que integran sostenibilidad como parte de la decisión de inversión. Es un aprendizaje que aporta tanto a la industria hotelera como a la conversación más amplia sobre desarrollo inmobiliario responsable en el país”, afirmó Alberto Bonilla, gerente general de Garnier & Garnier.

La certificación del proyecto coloca nuevamente a Guanacaste en el centro de la conversación sobre el futuro del turismo sostenible y evidencia que la inversión en infraestructura turística de alta gama también puede incorporar criterios de eficiencia y protección ambiental desde las etapas de diseño hasta la operación.

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