La gestión deportiva en Guanajuato enfrenta el reto de mirar más allá de los grandes eventos, fortalecer los procesos permanentes de formación, inclusión y participación, especialmente en regiones como el sur del estado.
Así lo plantea el Mtro. Oscar Lagos, secretario de la Asociación de Silla de Ruedas y Amputados del Estado de Guanajuato, A.C., quien considera necesario ampliar la visión sobre lo que significa administrar y desarrollar el deporte.
“Cuando hablamos de gestión deportiva en Guanajuato, México y particularmente en la región sur del estado, muchas veces se piensa de inmediato en carreras atléticas, torneos, activaciones físicas o eventos masivos. Estas actividades son importantes y ayudan a fomentar la participación social, pero reducir la gestión deportiva únicamente a este tipo de acciones sería quedarse con una visión muy limitada”, señala Lagos.
Desde su perspectiva, gestionar el deporte significa crear condiciones para que una persona pueda practicarlo de manera constante, desarrollarse y encontrar oportunidades sin importar el municipio en el que viva.
“Esto implica contar con espacios adecuados, entrenadores preparados, programas permanentes, promoción de distintas disciplinas y, sobre todo, seguimiento”, afirma.
El reto de pasar del evento al proces
En Guanajuato existen instituciones estatales y municipales encargadas de impulsar la cultura física y el deporte, entre ellas la Comisión del Deporte del Estado de Guanajuato (CODE).
Precisamente, para 2026 el Gobierno de Guanajuato mantiene diversos programas relacionados con el deporte, entre ellos Deportistas que Inspiran, Desarrollo de Talento, Formación y Capacitación Deportiva, Gente Activa, Infraestructura para el Deporte, Medicina Deportiva, Punto de Encuentro Deportivo, Talento Deportivo y Talento Deportivo para Personas con Discapacidad.
Sin embargo, Lagos considera que el verdadero desafío no depende exclusivamente de una institución.
“El verdadero reto no depende únicamente de una institución, sino de la capacidad de coordinar esfuerzos entre gobierno, municipios, escuelas, entrenadores, asociaciones y sociedad”, sostiene.
Para el dirigente de la Asociación de Silla de Ruedas y Amputados del Estado de Guanajuato, en la región sur existe una importante participación deportiva, pero también áreas de oportunidad.
“En muchos casos se necesita fortalecer los procesos que permitan pasar de una actividad ocasional a una verdadera cultura deportiva”, explica.
Y pone como ejemplo las actividades masivas.
“Una carrera puede reunir a cientos de personas durante un domingo, pero la gestión deportiva también debe preguntarse qué sucede con esas personas el lunes siguiente, dónde entrenan, quién las orienta y qué oportunidades tienen para continuar”, plantea.
La infraestructura también es parte del desafío
El planteamiento coincide con una de las líneas de trabajo que actualmente desarrolla CODE. Para 2026, el programa estatal de infraestructura deportiva contempla acciones de construcción, rehabilitación, equipamiento de espacios deportivos, de activación física y recreativa.
Las reglas de operación establecen que la población objetivo comprende personas, organismos deportivos y municipios de los 46 municipios de Guanajuato, con acciones dirigidas al desarrollo de la cultura física y el deporte en espacios públicos. También se contempla la coordinación entre dependencias federales, estatales y municipales, así como instituciones públicas y privadas.
Lagos considera que esta infraestructura debe analizarse no solamente desde el punto de vista de la existencia de instalaciones, sino también desde su accesibilidad, funcionamiento y capacidad para generar procesos deportivos permanentes.
“El deporte tampoco debe evaluarse solamente por el número de eventos realizados o por las medallas obtenidas”, advierte.
A su juicio, también deberían tomarse en cuenta indicadores como “cuántas personas practican actividad física de forma regular, qué tan accesibles son las instalaciones, qué disciplinas se ofrecen si existen oportunidades reales para niños, jóvenes, adultos y personas con alguna discapacidad”.,
El deporte adaptado requiere continuidad
La perspectiva adquiere especial importancia cuando se habla de personas con discapacidad.
El propio Gobierno de Guanajuato contempla para 2026 un Programa Talento Deportivo Personas con Discapacidad, dentro de los programas estatales de la Comisión del Deporte.
Además, en julio de 2026 CODE informó sobre la convocatoria para los procesos selectivos rumbo a los Juegos Paranacionales CONADE 2026, con participación en disciplinas como paranatación, paratletismo, baloncesto en silla de ruedas, parapowerlifting, fútbol para personas ciegas, golbol, paratiro con arco, paradanza deportiva, paratenis de mesa y paratriatlón.
La dependencia señaló que buscaba conformar una delegación de alrededor de 100 deportistas y recordó que Guanajuato había conseguido 112 medallas en los Paranacionales de 2025: 54 de oro, 31 de plata y 27 de bronce.
Para Lagos, estos resultados son importantes, pero la gestión deportiva debe comenzar mucho antes de llegar a una competencia nacional.
La pregunta, en su opinión, es si una persona con discapacidad que desea practicar deporte encuentra en su municipio instalaciones accesibles, entrenadores capacitados, transporte, acompañamiento y posibilidades de permanecer en un proceso deportivo.
Mirar hacia el sur
“El reto está en convertir ese interés en proyectos que tengan continuidad”, afirma Lagos al referirse a la región sur de Guanajuato.
“Una verdadera política deportiva necesita planeación, evaluación y objetivos de largo plazo, no únicamente actividades que comienzan y terminan el mismo día”, agrega.
El desafío de descentralizar las oportunidades deportivas cobra relevancia en un estado conformado por 46 municipios mexicanos y con realidades sociales y territoriales diferentes.
De hecho, el propio programa Gente Activa 2026 establece entre sus metas la activación de 180 espacios públicos sociales, populares y deportivos; el apoyo económico para 200 actividades físicas, recreativas y de deporte social, así como la organización y logística de 100 eventos. El programa plantea una población beneficiaria directa de 1,1 millones de personas en los 46 municipios.
El documento oficial también establece que las acciones deben considerar a niñas, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, incluyendo a personas con discapacidad.
Deporte como herramienta social
Para Oscar Lagos, el deporte debe entenderse desde una perspectiva mucho más amplia.
“La región sur tiene talento, espacios y comunidades interesadas en el deporte. El reto está en convertir ese interés en proyectos que tengan continuidad”, sostiene.
Su propuesta parte de considerar el deporte como una herramienta de transformación social y no únicamente como competencia.
“Entender el deporte de esta manera permitiría verlo no solo como entretenimiento o competencia, sino como una herramienta de salud, educación, convivencia y desarrollo social”, afirma.
Y resume su planteamiento con una definición que coloca la gestión deportiva en una dimensión de largo plazo:
“Gestionar el deporte es organizar eventos, sí, pero principalmente es construir las condiciones para que practicarlo se convierta en una posibilidad permanente para la población”.
El debate, por tanto, no se limita a cuántos torneos se organizan, cuántas carreras se realizan o cuántas medallas consigue Guanajuato. La discusión apunta a determinar si las políticas deportivas consiguen que una niña, un joven, una persona adulta mayor o una persona con discapacidad puedan encontrar cerca de su comunidad las condiciones necesarias para comenzar, continuar y desarrollarse en una disciplina deportiva.
En ese sentido, la mirada hacia el sur de Guanajuato representa también una invitación a evaluar la gestión deportiva desde la continuidad, la accesibilidad, la inclusión y la igualdad territorial de oportunidades.










