Por Alberto Cabezas – Periódico Informativo JBS | Sección Internacionales
Peñas Blancas, Costa Rica. Los gobiernos de Costa Rica y Nicaragua suscribieron un acuerdo binacional para fortalecer las acciones conjuntas dirigidas a la eliminación de la Malaria en las comunidades ubicadas a ambos lados de la frontera común.
La firma del convenio se realizó este viernes 3 de julio en el puesto fronterizo de Peñas Blancas y busca consolidar la cooperación entre ambos ministerios de salud frente a una enfermedad que continúa representando un desafío para la salud pública en distintas regiones tropicales.
El acuerdo contempla mecanismos de coordinación para fortalecer la vigilancia epidemiológica, mejorar la detección temprana de casos, garantizar la atención oportuna de las personas afectadas, reforzar las estrategias de control del mosquito transmisor e impulsar el intercambio de información técnica entre las autoridades sanitarias de ambos países.
Asimismo, establece acciones de cooperación relacionadas con el abastecimiento de medicamentos antimaláricos y pruebas diagnósticas, elementos considerados fundamentales para responder con rapidez ante posibles brotes en las zonas fronterizas.
El documento fue firmado por Carlos Sáenz Torres, en representación del Ministerio de Salud de Nicaragua, y por Juan Carlos Esquivel Sánchez, por parte del Ministerio de Salud de Costa Rica.
Las zonas fronterizas suelen presentar mayores desafíos para el control de enfermedades transmisibles debido al constante movimiento de personas entre ambos países, por lo que la coordinación binacional resulta esencial para detectar oportunamente los casos y evitar la propagación del parásito que causa la malaria.
De acuerdo con la información oficial difundida durante la actividad, el acuerdo reafirma la voluntad de ambos gobiernos de mantener una cooperación permanente en materia sanitaria y de fortalecer las capacidades institucionales para proteger la salud de las poblaciones fronterizas.
Especialistas en salud pública coinciden en que la eliminación de la malaria requiere estrategias sostenidas que integren vigilancia epidemiológica, diagnóstico temprano, tratamiento oportuno, control del vector y participación activa de las comunidades, especialmente en territorios donde existe movilidad transfronteriza.
La firma de este convenio representa un nuevo paso en los esfuerzos regionales para reducir la transmisión de esta enfermedad y avanzar hacia su eliminación mediante acciones coordinadas entre los sistemas de salud de ambos países.







