San José – El país ha puesto en marcha el Plan Estratégico Nacional (PEN) de VIH y Sida 2024-2027, un instrumento que busca reforzar la prevención, garantizar el acceso a tratamientos oportunos y mejorar la calidad de vida de las personas que viven con VIH, así como de las poblaciones más vulnerables.
El PEN 2024-2027 establece un enfoque integral basado en derechos humanos, género, curso de vida y promoción de la salud. Su objetivo central es contribuir al mejoramiento de la calidad de vida a lo largo del ciclo vital, mediante la promoción de la salud, la prevención, una gestión coordinada y sostenible de la respuesta nacional frente al VIH.
Metas prioritarias y enfoques estratégicos
Entre sus metas prioritarias, el plan se centra en reducir la incidencia de nuevas infecciones, mejorar el acceso a diagnóstico y tratamiento, y eliminar las brechas que afectan especialmente a las poblaciones clave. Para ello, plantea la articulación interinstitucional entre las entidades que conforman el Consejo Nacional de Atención Integral del VIH y Sida (CONASIDA), quienes deberán integrar acciones concretas en sus planes operativos, en cumplimiento de la Ley 9797 y su reglamento.
Innovaciones para acercar los servicios de salud
En el Eje 2 del PEN, se introducen estrategias innovadoras que combinan medidas biomédicas, conductuales y estructurales. Estas incluyen:
Distribución de condones masculinos y femeninos, y lubricantes.
Educación en salud sexual y reproductiva.
Profilaxis Pre-Exposición (PrEP) para reducir el riesgo de infección.
Vinculación efectiva a servicios de diagnóstico y tratamiento.
Fortalecimiento de capacidades del personal facilitador y actores comunitarios.
Una de las novedades más destacadas es la implementación de la autoprueba de VIH como herramienta para promover el diagnóstico temprano. Para garantizar su alcance, se plantea un modelo comunitario donde las organizaciones de la sociedad civil (OSC) desempeñan un papel fundamental. Estas entidades, inscritas ante el CONASIDA, serán las encargadas de acercar las autopruebas a las poblaciones más vulnerables de forma gratuita, complementando su oferta con educación en prevención.
Articulación con otras políticas y determinantes sociales
El PEN también reconoce la importancia de abordar los determinantes sociales que incrementan la vulnerabilidad frente al VIH. En este sentido, el Ministerio de Salud, como ente rector, lidera acciones en sus tres niveles de gestión para garantizar una respuesta intersectorial, articulando esfuerzos con instituciones públicas y la sociedad civil.
Monitoreo y evaluación: un seguimiento constante
Para medir el avance hacia la eliminación del sida como problema de salud pública, el plan contempla mecanismos claros de evaluación. Una Comisión de Seguimiento y Evaluación del CONASIDA será la encargada de velar por el cumplimiento de las metas, con indicadores detallados que se encuentran descritos en las páginas 89 a 100 del documento oficial.
Alianzas estratégicas: sociedad civil y Estado, trabajando juntos
Finalmente, el PEN enfatiza el valor de las alianzas estratégicas, especialmente con organizaciones comunitarias que trabajan en prevención y acompañamiento a personas que viven con VIH o sífilis. Asimismo, las instituciones que integran el CONASIDA asumirán tareas específicas según sus competencias, fortaleciendo la atención integral y los mecanismos de apoyo.
El Plan Estratégico Nacional de VIH y Sida 2024-2027 representa un paso firme para Costa Rica en la meta global de poner fin a la epidemia como amenaza para la salud pública, priorizando la innovación, la equidad y la articulación social.
Consulta el documento completo aquí:
Plan Estratégico Nacional de VIH y Sida 2024-2027 (CONASIDA)








