El Gobierno de Costa Rica manifestó este sábado su firme rechazo a los ataques atribuidos a la República Islámica de Irán contra varios países del Golfo y Medio Oriente, y advirtió que la escalada militar podría desencadenar un conflicto de mayores proporciones con graves consecuencias humanitarias y geopolíticas.
En un comunicado oficial, la Cancillería costarricense condenó las acciones dirigidas contra Arabia Saudita, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Jordania, señalando que estos hechos profundizan la inestabilidad en una región históricamente marcada por conflictos armados, tensiones sectarias y disputas estratégicas.
Para las autoridades costarricenses, el aumento de las operaciones militares agrava un panorama ya complejo, caracterizado por rivalidades políticas, competencia por la influencia regional y la constante amenaza de enfrentamientos indirectos entre potencias.
“Se reitera la necesidad de respetar el Derecho Internacional Humanitario y los principios de la Carta de las Naciones Unidas”, expresó el Ministerio de Relaciones Exteriores a través de sus redes sociales oficiales. El Gobierno subrayó que cualquier acción que incremente la violencia pone en riesgo la estabilidad de los Estados involucrados y expone a la población civil a consecuencias devastadoras.
Llamado a la desescalada
Costa Rica hizo un llamado urgente a bajar la tensión y a privilegiar los canales diplomáticos como única vía legítima para resolver controversias. En coherencia con su tradición pacifista —respaldada por la abolición del ejército en 1948— el país reiteró su compromiso con el multilateralismo y la solución pacífica de los conflictos.
El pronunciamiento también advierte sobre el impacto internacional que podría derivarse de una confrontación más amplia en Medio Oriente, región clave para el suministro energético global y para el equilibrio geopolítico entre potencias. Una escalada sostenida podría afectar mercados, cadenas de suministro y generar nuevos flujos migratorios producto de la violencia.
Protección de la población civil
El Ejecutivo enfatizó que la prioridad debe ser la protección de la vida humana, especialmente de la población civil, que suele ser la principal víctima en escenarios de confrontación prolongada. Asimismo, instó a todos los actores involucrados a evitar acciones que puedan derivar en represalias en cadena o en la ampliación del conflicto hacia otros territorios.
La posición oficial se suma a las voces de preocupación expresadas por diversos países y organismos internacionales ante el riesgo de una expansión del conflicto en Medio Oriente. Costa Rica insistió en que la comunidad internacional debe redoblar esfuerzos para evitar un deterioro mayor de la situación y fortalecer los mecanismos de diálogo y mediación.
En su mensaje final, el Gobierno reiteró que la única salida sostenible pasa por el respeto al derecho internacional, la contención militar y la búsqueda de acuerdos políticos que garanticen estabilidad y seguridad para los pueblos de la región.








