Científicos desarrollan una inyección experimental que podría mantener el VIH bajo control durante años
Un equipo internacional de investigadores presentó resultados preliminares de una innovadora terapia experimental que podría transformar el tratamiento del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Según el reciente estudio, una sola infusión de células inmunitarias modificadas genéticamente logró mantener el virus en niveles indetectables durante meses e incluso años en algunos pacientes.
Los hallazgos serán expuestos en una conferencia organizada por la American Society of Gene and Cell Therapy en Boston, y ya han despertado interés en la comunidad científica por el potencial de esta estrategia para ofrecer un control prolongado de la enfermedad sin necesidad de medicación diaria.
Un tratamiento experimental con resultados prometedores
El ensayo fue liderado por el espec
ialista en VIH Steve Deeks, quien explicó que el tratamiento consiste en modificar genéticamente células inmunitarias del propio paciente para que puedan reconocer y atacar el virus de manera más eficaz.
De acuerdo con los investigadores, dos participantes del estudio consiguieron mantener el VIH en niveles indetectables tras recibir una sola infusión. Uno de ellos permaneció en remisión durante casi dos años sin necesidad de continuar con terapia antirretroviral convencional.
“Es una fuente de inspiración y una posible hoja de ruta para llegar a donde necesitamos ir”, afirmó Deeks al referirse al potencial futuro de esta terapia.
Aunque el tratamiento todavía se encuentra en una etapa experimental y podría tardar años en llegar al uso masivo, los expertos consideran que representa un avance importante en la búsqueda de terapias de larga duración contra el VIH.
Cómo funciona la nueva terapia
El estudio fue desarrollado por Caring Cross, una organización sin fines de lucro dedicada a crear inmunoterapias accesibles.
Los científicos extrajeron células inmunitarias de los pacientes y las modificaron en laboratorio para que llevaran dos moléculas capaces de detectar y destruir células infectadas por VIH. Además, una de esas moléculas también protegía a las células sanas de nuevas infecciones.
El director ejecutivo de Caring Cross, Boro Dropulić, señaló que esta “doble acción” podría ser clave para explicar la eficacia observada en algunos participantes.
Tras ser modificadas, las células fueron reinyectadas en los paci
entes, quienes dejaron de tomar medicamentos antirretrovirales el mismo día del procedimiento.
Resultados mixtos, pero alentadores
En personas que suspenden el tratamiento antirretroviral, el VIH suele reaparecer rápidamente, generalmente en pocas semanas. Sin embargo, los investigadores observaron respuestas diferentes entre los participantes del ensayo.
Uno de los pacientes logró controlar parcialmente el virus durante 12 semanas antes de experimentar una recaída. Otros dos continuaban en remisión 92 y 48 semanas después de la infusión.
Los científicos también identificaron un patrón importante: los pacientes con mejores resultados habían comenzado el tratamiento antirretroviral poco tiempo después de haberse infectado con VIH.
En contraste, otros participantes que convivieron con el virus durante más años antes de iniciar tratamiento no respondieron favorablemente y debieron retomar la terapia convencional.
El desafío global del VIH
Según estimaciones internacionales, más de 40 millones de personas viven actualmente con VIH en el mundo. La mayoría depende de medicamentos diarios para evitar que el virus se multiplique y dañe el sistema inmunológico.
Aunque existen tratamientos altamente eficaces, los expertos continúan buscando alternativas que permitan reducir la frecuencia de las terapias o incluso lograr un control permanente del virus.
El inmunólogo James Riley destacó que la investigación en este campo avanza rápidamente y que el objetivo final sigue siendo encontrar una cura funcional.
Por ahora, los autores del estudio subrayan que aún son necesarias investigaciones más amplias para confirmar la seguridad, eficacia y viabilidad de esta terapia. Aun así, consideran que los resultados obtenidos representan un paso esperanzador hacia tratamientos más duraderos y menos invasivos para las personas que viven con VIH.








