Estar embarazada y dar a luz un bebé es para las madres y la familia un momento de alegría cuando los llantos del recién nacido inundan las maternidades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
También se dan casos de madres embarazadas y familias gestantes, que tienen la pérdida gestacional de ese bebé, sea de forma temprana (antes de las 22 semanas); o bien, ya avanzado el embarazo cuando fallece antes de dar a luz, o en el nacimiento cuando su pronóstico es reservado.
Ante estos casos, la Gerencia Médica trabaja en homologar las acciones que ya se están implementando en las maternidades de los hospitales San Vicente de Paúl (Heredia), Monseñor Víctor Manuel Sanabria Martínez (Puntarenas), San Rafael (Alajuela), México y Rafael Ángel Calderón Guardia, las cuales trazan un camino que se fortalecerá con los protocolos de atención clínica para pérdidas gestacionales tempranas, gestacional y perinatal, procurando siempre una atención con oportunidad, calidad y calidez.
El doctor Randal Álvarez Juárez, gerente médico, señala que estas acciones se enmarcan en la hoja de ruta establecida para el fortalecimiento de la prestación de servicios de salud obstétricos en los tres niveles de atención y del abordaje integral e interdisciplinario para estas mujeres antes y después del egreso hospitalario.
Entre las prácticas que estas unidades implementan están: un espacio reservado y con privacidad para la madre y su acompañante, que estará con ella en todo momento. En sala de labor y partos, se busca también una atención diferenciada y si la condición de recuperación de la madre lo permite se trasladará rápidamente al espacio o cuarto aislado o a los salones de ginecología, para completar este proceso donde permanecerá hasta su egreso y de esta manera evitar el contacto con madres que ya han tenido su parto.
Otro factor en común es que el personal de estos servicios está sensibilizado con este tipo de atención y se han organizado para recaudar recursos que les permitan adquirir recuerdos (“Bolsita de la memoria”) para entregárselos a la familia como parte del proceso de duelo.
La doctora Carla Gríos Dávila, especialista en ginecología y obstetricia y asesora de la Gerencia Médica enfatiza que estas acciones contempladas en el Modelo de Atención Calificada en el embarazo, parto, posparto; centrado en la mujer, la familia gestante, la comunidad, la gestión humanizada y la pertinencia cultural en las maternidades de la CCSS, tienen como objetivo garantizar la efectiva implementación de la Ley N° 10081 “Ley de derechos de la mujer durante la atención calificada, digna y respetuosa del embarazo, parto, posparto y atención del recién nacido”.
EXPERIENCIAS EN LAS MATERNIDADES
En el Hospital San Vicente de Paúl (Heredia) desde hace algunos años se tiene un abordaje definido a la madre y a la familia gestante para estos casos y que inició desde la Dirección de Enfermería con el apoyo de las Damas Voluntarias.
“Por la infraestructura que ahorita se tiene hay dos aislamientos que se destinan para este tipo de usuarias. Se trata de que esta mamá, si ya el bebé está fallecido en la pancita, que avance su labor en el aislado, acompañada en todo momento por la persona que ella elija. Solo se pasa al área de partos para el nacimiento. Se maneja en recuperación dentro de lo posible y si está estable permanece el menor tiempo en sala de partos y regresa al aislamiento donde se mantiene con el acompañamiento” explica la enfermera María Sionith Alfaro Delgado.
También cuentan con las Cajitas blancas (ataúdes) que se les da a las familias de muy escasos recursos que no tienen el dinero para adquirir una para el funeral del bebé.
“En este momento les damos un marquito con una alita. Además si el bebé pesó más de los 500 gramos o es mayor a las 22 semanas se le confecciona el Libro del niño, donde se le coloca la huellita y otros datos que se le entregan a la familia al egreso” menciona la doctora Alfaro Delgado.
PROGRAMA DUELO GESTACIONAL Y PERINATAL
La doctora Magaly Ventura Sorto, enfermera del servicio de Ginecoobstetricia del hospital Monseñor Víctor Manuel Sanabria, comenta que el “abordaje a todas las pacientes que sufren una pérdida gestacional tratamos en la medida de lo posible darle una atención calificada y humanizada como a la embarazada que tiene su proceso de embarazo y parto normal”.
Como parte de esa atención se cuenta con un cubículo, de seis camas, donde se atienden a las madres que tienen una pérdida gestacional temprana, para brindarles mayor privacidad y comodidad tanto a ella como a los acompañantes.
“A ellas se les da la oportunidad de decidir si quiere estar en ese cubículo del duelo que está debidamente identificado para no estar cerca de las usuarias gestantes o pospartos” afirma la enfermera Ventura Sorto.
En ese cubículo, se cuentan además con una pizarra de información, donde están los datos de las personas que pueden contactar del grupo de apoyo del duelo gestacional y perinatal.
“En el caso de las mamás con bebes que fallecen antes de nacer, usamos un cuarto solo, que tiene su baño, no para aislarla; sino más bien para darle privacidad y comodidad, además de facilitar el acompañamiento por parte de la familia” explica la enfermera obstetra del abordaje que llevan a cabo en estos casos.
Las enfermeras obstetras, atienden la labor de parto en el mismo cuarto, donde la usuaria está acompañada por su familiar y ya cuando va a darse el parto se lleva a sala de partos, para que este el menor tiempo posible con las demás usuarias. En todo momento está acompañada y para el proceso de recuperación se le traslada nuevamente al cuarto y pueda despedirse de su bebe el tiempo que ella necesite para hacerlo en compañía de su familia.
“A la mamá que está en ese cubículo del duelo lo que hacemos es acompañarla, darle la información de los grupos de apoyo, entregarle “la Bolsita de la memoria” con todos los recuerdos del bebé como medidas, peso, talla, Librito azul del niño con la información del nombre, hora de nacimiento, pulseras, mechón de cabello, huellas plantares, entre otros. Para nosotros es importante hacer que la usuaria sienta que no está sola, que el personal de salud está para cuidarla y acompañarla en este proceso tan difícil para ella y su familia” resalta la enfermera Ventura Sorto.
La doctora explica que la bolsita es de tela y en ella se coloca una almohadita. En esa almohadita se tiene una funda donde cabe el carné del niño. “El librito se lo completamos y le damos el trato merecido a ese bebé cuando nace, se le pone pulsera, se corta un mechoncito del pelo para que la mamá lo guarde, se le pone las huellitas al libro, se le toman medidas, se ponen los datos y se completa el libro”. Esa almohadita es para que abrasen los recuerdos de su bebé.
“También dentro de la funda va un angelito de vidrio. Eso lo consultamos con la mamá, si ella se siente bien con que le regalemos el angelito nosotros se lo compartimos, se lo regalamos. A la gran mayoría le da tranquilidad, les da paz, pensar que su hijo es un angelito más y está en un mejor lugar” describe la enfermera.
Pero además, gracias a la intervención de la psicóloga del establecimiento se ha capacitado al personal de salud en la atención de estas situaciones.
CORAZONES IMBORRABLES
Es el proyecto por medio del cual el hospital México brinda atención a las familias gestantes ante la pérdida gestacional temprana o tardía.
“Es un abordaje integral, en el cual se les ofrece un cuarto aparte para atender a la madre y al acompañante. Además, se coloca una identificación en la puerta, con el fin de que los servicios que atiendan a la usuaria tengan respeto por su proceso de duelo” destaca la enfermera obstetra Jeilim Alfaro Castro, jefa del área de Salud de la Mujer y Perinatología del hospital México.
Desde hace varios años se inició con el proyecto, se entrega una bolsita de memoria, la cual incluye: tarjeta con un mensaje, un angelito, librito azul del niño, pulseritas, semillitas y globos.
En el 2016, se innova con un álbum de duelo “Corazones imborrables” que incluye espacios para recuerdos, tales como: pulseritas, mensajes para la madre, se coloca una fotografía del niño, el cual se arregla, maquilla y acomoda, previa firma del consentimiento por parte de los padres.
“Hace tiempo se creía que tomar una fotografía no era muy viable, que no ayudaba mucho al duelo, pero actualmente según estudios psicológicos se ha visto que sí, ya que es importante darle valor como persona a ese ser que se esperaba con tanta ilusión” afirma la enfermera.
Además, a las familias de escasos recursos, y gracias a la organización del personal, con el apoyo del Taller de Obra Civil, se les entrega la cajita para el entierro del bebé.
“Con estas estrategias de intervención lo que queremos es ayudar y propiciar a que las familias gestantes puedan asimilar el duelo lo mejor posible, ser parte del apoyo, es un proyecto integral incluso hasta espiritual, pues es brindar empatía en los momentos más difíciles para estas familias” concluye la doctora Alfaro Castro.
HOSPITALES SAN RAFAEL Y RAFAEL ÁNGEL CALDERÓN GUARDIA
Por su parte, en el hospital San Rafael (Alajuela) cuenta con el programa de “Duelo Perinatal” donde se les facilita a las pacientes un lugar, una sala de duelo donde ellas están con la familia.
Además, cuentan con unas cajitas de madera donde se ponen recuerdos del bebé que falleció. Desde el punto de vista clínico se les da intervención a las pacientes desde un abordaje de salud mental, donde las enfermeras les dan seguimiento. A nivel social, las Damas Voluntarias donan dos féretros por mes que se dan a las familias de escasos recursos.
A esta iniciativa se suma el proyecto “Angelitos” del hospital Rafael Ángel Calderón Guardia que se implementa desde el 2021 y que consiste en dar el mejor acompañamiento posible para la madre y familiares.
Como parte de esta iniciativa se les entrega a los dolientes una cajita de recuerdos que contiene el brazalete con el nombre del bebé, el librito de control con los datos de identificación, huellita del pie, una tarjeta con las instrucciones para los pasos del retiro del cuerpo y un desplegable donde se le da apoyo por parte de enfermería en salud mental.







