La destacada boxeadora costarricense de origen nicaragüense, Yokasta Valle, respondió de manera contundente a los constantes cuestionamientos sobre su nacionalidad y su decisión de representar a Costa Rica en el boxeo profesional.
A pocas horas de disputar una importante pelea por su sétimo título mundial ante la mexicana Lourdes Juárez, Valle utilizó sus redes sociales para expresar el orgullo que siente tanto por sus raíces nicaragüenses como por el país que le abrió las puertas y le permitió desarrollar su carrera deportiva.
“La bandera de Costa Rica no solo la cargo. La defiendo”, manifestó la campeona, dejando claro que su historia está marcada por dos naciones que forman parte de su identidad personal y profesional.
La pugilista recordó que nació en Nicaragua y mantiene un profundo cariño por sus orígenes, los cuales considera fundamentales en la construcción de su carácter. Sin embargo, también destacó el papel que Costa Rica ha desempeñado en su vida, señalando que fue el país que le brindó oportunidades de crecimiento y donde consolidó su trayectoria deportiva.
Valle enfatizó que representar a Costa Rica no ha sido una imposición ni una circunstancia pasajera, sino una decisión consciente tomada desde los inicios de su carrera. Según expresó, portar los colores nacionales constituye para ella un motivo de orgullo y una gran responsabilidad.
Las declaraciones de la boxeadora se dieron en un contexto donde frecuentemente se generan debates sobre identidad, nacionalidad y representación deportiva, especialmente en atletas que han desarrollado su vida entre distintos países. Su mensaje buscó reafirmar su compromiso con la bandera costarricense.
Sin embargo, en el plano deportivo, Valle no logró alcanzar el objetivo de coronarse campeona mundial en esta ocasión, tras su combate realizado en El Paso, Texas, donde enfrentó a una dura rival mexicana en una cartelera internacional.
Más allá del resultado, su figura continúa siendo relevante en el boxeo femenino internacional, destacando por su disciplina, trayectoria y por abrir camino a nuevas generaciones de atletas.
Para miles de seguidores en Costa Rica y Nicaragua, la campeona sigue siendo un ejemplo de perseverancia y de una identidad construida entre dos naciones.







