Ha pasado un año desde que el expediente judicial por el asesinato del líder indígena Bribri, Sergio Rojas Ortíz, fue archivado sin resultados. Su muerte, ocurrida el 18 de marzo de 2019, marcó un trágico punto en la lucha de los pueblos originarios por la recuperación de sus territorios ancestrales en Costa Rica.
Rojas Ortíz fue asesinado con al menos 15 disparos en su vivienda en Yeri, dentro del territorio indígena de Salitre, en la zona sur del país. Su asesinato no fue un hecho aislado: durante años, Rojas fue blanco de amenazas, agresiones y varios intentos de homicidio. En 2015, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares de protección, reconociendo el riesgo que enfrentaba por su labor como defensor de derechos humanos.
El líder indígena fue una figura clave en el proceso de recuperación de tierras iniciado en 2011 por comunidades indígenas, quienes reclaman territorios que históricamente les pertenecen y que han sido ocupados por personas no indígenas. Este proceso ha estado marcado por tensiones, violencia y una respuesta estatal que muchos consideran insuficiente.
A pesar de la gravedad del crimen y del contexto de violencia sistemática contra líderes indígenas, el caso fue archivado en 2024 sin que se identificaran responsables. La decisión ha sido duramente criticada por organizaciones de derechos humanos, tanto nacionales como internacionales, que denuncian la impunidad y la falta de voluntad política para proteger a los pueblos originarios.
“Este no es solo un caso de asesinato, es un símbolo de la desprotección estructural que enfrentamos como pueblos indígenas”, declaró un representante del Consejo de Mayores Bribri. “Sergio no murió por accidente, murió por defender lo que nos pertenece”.
El archivo del expediente ha reavivado el llamado a una reforma profunda del sistema judicial costarricense, especialmente en lo que respecta a los derechos de los pueblos indígenas. Mientras tanto, la comunidad de Salitre continúa su lucha, ahora con el recuerdo de Sergio Rojas como bandera de resistencia.







