La Universidad de Costa Rica (UCR) reafirma su compromiso con la inclusión y la permanencia estudiantil mediante un conjunto de becas socioeconómicas, ajustes razonables y servicios de apoyo especializados dirigidos a estudiantes con discapacidad y otras personas con necesidades educativas. Si bien las becas económicas no se otorgan en función de una discapacidad, la institución cuenta con mecanismos complementarios que buscan garantizar el acceso, la participación y la permanencia en igualdad de oportunidades.
De acuerdo con la información suministrada por la Oficina de Becas y Atención Socioeconómica (OBAS), la asignación de becas responde exclusivamente a la condición socioeconómica de la persona estudiante. El Reglamento de Adjudicación de Becas a la Población Estudiantil establece que toda persona con matrícula consolidada en la Universidad de Costa Rica puede solicitar una beca socioeconómica.
En ese sentido, el artículo 13 del reglamento dispone que las becas socioeconómicas y los beneficios complementarios deben otorgarse con base en la situación socioeconómica de cada estudiante, determinada mediante un índice que considera la información suministrada por la persona solicitante y los estudios realizados por la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, a través de la OBAS.
Coordinación para una atención integral
Cuando la Oficina de Becas identifica situaciones que requieren un abordaje especializado, coordina acciones con el Centro de Asesoría y Servicios a Estudiantes con Discapacidad (CASED), unidad operativa de la Oficina de Orientación.
Esta coordinación permite brindar un acompañamiento más integral a las personas estudiantes con discapacidad o con necesidades educativas especiales, de manera que puedan acceder a los apoyos requeridos durante su permanencia en la universidad.
Asimismo, cuando una persona estudiante con discapacidad recibe el beneficio de residencias estudiantiles, la OBAS coordina con el CASED la revisión de los espacios físicos antes de su ingreso, con el propósito de realizar las adecuaciones necesarias que garanticen condiciones de accesibilidad y seguridad. Una vez incorporada la persona estudiante, ambas instancias continúan dando seguimiento a las recomendaciones emitidas por el CASED.
Ajustes razonables favorecen la permanencia
La Universidad de Costa Rica también contempla mecanismos diferenciados que favorecen la continuidad de los estudios.
El artículo 19 del Reglamento de Adjudicación de Becas a la Población Estudiantil permite que algunos beneficios económicos, como el apoyo para gastos de carrera y reubicación geográfica, se mantengan aunque la persona estudiante no logre matricular doce créditos, siempre que esta situación responda a necesidades educativas especiales debidamente justificadas por el CASED.
Por su parte, el Centro de Asesoría y Servicios a Estudiantes con Discapacidad informó que desarrolla diversos ajustes razonables tanto durante el proceso de admisión como a lo largo de la trayectoria universitaria.
Entre estos apoyos se encuentran las adecuaciones para la aplicación de la Prueba de Aptitud Académica (PAA), adecuaciones de acceso y adecuaciones no significativas contempladas en el artículo 37 del Reglamento de Régimen Académico Estudiantil.
Servicios especializados
Además de las adecuaciones académicas, el CASED ofrece una amplia gama de servicios destinados a fortalecer la inclusión educativa.
Entre ellos destacan la asignación de tutores y acompañantes, la disponibilidad de intérpretes de Lengua de Señas Costarricense (LESCO), el apoyo en orientación y movilidad dentro del campus universitario, el préstamo de equipos para la grabación de textos, la digitalización y adaptación de materiales académicos, la transcripción de documentos al sistema braille y la asesoría permanente en materia de accesibilidad e inclusión.
Estos servicios buscan eliminar barreras que puedan limitar la participación plena del estudiantado y promover una experiencia universitaria accesible para todas las personas.
Más de mil estudiantes reciben apoyo
Actualmente, la Universidad de Costa Rica brinda apoyo y seguimiento a 1.137 estudiantes adscritos al artículo 37 del Reglamento de Régimen Académico Estudiantil, distribuidos en todas las sedes y recintos universitarios.
Esta población incluye estudiantes con condiciones motoras, visuales, auditivas, psicosociales, de aprendizaje y de salud, así como personas con necesidades educativas derivadas de condiciones clínicamente acreditadas.
Según explicó el CASED, el propósito de estos servicios es garantizar el acceso, la participación y la permanencia de esta población estudiantil en igualdad de oportunidades, fortaleciendo una educación superior inclusiva y respetuosa de los derechos humanos.
Un modelo de inclusión integra
La información suministrada por la Universidad de Costa Rica evidencia que la política institucional de apoyo a estudiantes con discapacidad no se limita al otorgamiento de becas económicas. Por el contrario, combina la evaluación de la condición socioeconómica con una amplia red de servicios especializados, ajustes razonables y acompañamiento técnico orientados a eliminar barreras y favorecer el éxito académico.
Este modelo refleja una visión de inclusión que busca garantizar que todas las personas estudiantes, independientemente de su condición, puedan ejercer plenamente su derecho a la educación superior en condiciones de equidad, accesibilidad e igualdad de oportunidades.







