Alberto Cabezas/Foto-Medios
“Soy una mujer plena, después de haber sufrido exclusión educativa y rechazo familiar, retomé mis estudios y me formé en Derechos Humanos, también me reconcilié con mi familia y soy la tía de dieciséis niños, que adoro y que me adoran” aseguro la mujer costarricense Samantha Guadalupe Araya Manzanares Coordinadora de incidencia política de Transvida.
Medito que “Estuve en la calle, consumí drogas, ejercí el comercio sexual, fui explotada. Todo eso es parte de mi pasado. Ahora tengo una relación de pareja estable, amorosa y comprometida de ocho años; un trabajo digno que me lleva muchas horas, pero me reconforta; soy parte de un grupo folclórico que me permite vincularme al arte y bailar”.
“Practico una vida espiritual, voy a la iglesia y estoy a punto de concluir mi cataquesis para hacer la comunión –con mi identidad y mi expresión de género, obviamente. Tengo mucho que agradecer porque no lo logré sola (nadie puede sola), pero si yo lo logré cualquiera puede. Ser trans no es una condena” puntualizo la fémina.

Con Araya conversó el Periódico Informativo JBS.
Entrevista
¿Crees que es cierto lo que se está publicando en los medios de comunicación digitales sobre un experimento inédito que deja a un paciente libre del virus del sida en Brasil?
Tanto este como tratamientos, son beneficiosos para las personas que viven con VIH.
Ojalá, encuentren la cura.
Ese virus lleva mucho tiempo de rondar y de estar en investigación.
Sin embargo, contra el VIH –como contra cualquier infección o enfermedad- lo mejor es la prevención.
No exponerse, cuidarse siempre –y cuidar los que nos rodean- en lo que se refiere al VIH y a otras infecciones de transmisión sexual lo fundamental es uso del preservativo en todos los intercambios sexuales (aun el sexo oral y con las parejas estables), llevar un seguimiento constante de su salud en general.
¿En algunos países centroamericanos en ocasiones falta los medicamentos contra el SIDA?
Si, es necesario que los países den seguimiento y tratamiento a las personas con VIH.
Pero, el paciente también tiene que poner de su parte, de asegurarse de tener adherencia, de cumplir con las citas, de pedir acompañamiento de todo tipo –también entre pares, grupos que personas que viven con VIH, trans o de referencia- que puedan dar respaldo psico-afectivo y conozcan la legislación.
En algunos países faltan medicamentos contra el VIH, en Belice en 2017 se prohibió el tratamiento retroviral y las compañeras tuvieron que hacer todo un trabajo de incidencia.
En Costa Rica la Ley sobre VIH tuvo una reforma en el 2019.
No solo faltan medicinas sino información, campañas y acompañamiento.

Se ha avanzado en términos generales, pero en todo caso, siempre es más lo que queda por hacer, es un tema que siempre nos compete seguir trabajando, porque hay desafíos médicos y también en lo que se refiere al estigma y la discriminación.
¿Cuáles son los principales retos, obstáculos y triunfos para las personas con VIH en Costa Rica?
Por medio del proyecto VIH-CR se ha logrado capacitar a cinco clínicas para la detección temprana del virus y el acceso al tratamiento.
También conseguimos avanzar en el trabajo con las poblaciones clave, trans, hombres que tienen sexo con hombres, población en centros penitenciarios.
Logramos con la Directriz 037-S que las personas que no tienen seguro por el estado, pero que presumen que tienen una ITS o VIH porque tuvieron una práctica de riesgo puedan testearse y acceder a un tratamiento de manera gratuita.
¿Qué es TRANSVIDA?
TRANSVIDA es la primera Asociación para y por las mujeres trans que se abrió en Costa Rica y que tiene cédula jurídica.
Trabajamos en incidencia política y en la mejora de la calidad de vida de las compañeras.
También en generar conocimiento sobre la población y la diversidad.
Somos un referente, desde el 2009, pertenecemos a redes internacionales y hemos desarrollado proyectos con el estado y las empresas privadas, pero sobre todo trabajamos con la población base y en el campo.

Tenemos proyectos educativos, (por cierto las compañeras centroamericanas que migran a Costa Rica pueden continuar sus estudios aquí, siempre que traigan sus papeles legalizados de lo que lograron avanzar de niñas o jóvenes); tenemos proyectos de salud que abarcan abordajes, suministro de condones y lubricantes, referencia a las pruebas de VIH y acompañamiento de pares; proyectos en otras áreas diversas como los relacionados con el Instituto de Farmacología y Alcoholismo; el Instituto Nacional de las Mujeres, el Instituto Mixto de Ayuda Social; trabajamos en proyectos específicos que ayudan a las compañeras pero también en capacitación de funcionarios y alianzas claves: por ejemplo logramos con Justicia y Paz que las mujeres trans que han cometido un delito puedan cumplir condena en el centro penitenciario de mujeres y trabajamos con la fuerza pública para que alguna vez, los policías sean aliados y no violenten a la población.
Con la empresa privada, para intentar, entre otras cosas mover el mayor desafío que es el acceso al trabajo para las compañeras.
¿Las cédulas para las personas transexuales son vinculantes en Centroamérica?
La OC 24/17 es vinculante para todos los países que forman parte de Corte Interamericana de los Derechos Humanos, los que no la han aplicado están en falta en cuanto a la garantía de los derechos; los que sí, siguen teniendo deudas con la población trans.
Las cédulas y los pasaportes son vinculantes, en cualquier país del mundo: son nuestros documentos identidad y registran nuestros nombres, no tenemos otros ya… así que la información que está ahí se debe respetar en todos lados del mundo.

A las compañeras extranjeras que sacan la cédula de residencia en Costa Rica se les reconoce su identidad –independientemente de si en su país de origen se ha avanzado en la materia.
¿Qué recomendación darías para las personas transexuales?
Como Coordinadora del primer grupo de folclore de mujeres trans en Costa Rica Rica y centro América de nuestra ONG, a todas las personas (trans o no) les recomiendo que se acepten como son, que sean conscientes de que tienen derecho y dignidad solo por haber nacido, que merecen ser amadas y respetadas y amarse y respetarse.
Recomiendo además que estudien, que no dejen nunca de luchar por lo quieren ni de creer que es posible un mundo mejor, que se pregunten qué pueden hacer por los demás y ayuden porque quien menos tiene, tiene algo que dar y que ofrecer.
Que no discriminen a nadie, que no asuman, que pregunten… que se cuiden integralmente en salud y salud mentar, que no se expongan por seguir un modelo estético normativo y excluyente.







