Colisión entre avión de Air Canada y camión deja muertos y decenas de heridos en Nueva York
El aeropuerto Aeropuerto LaGuardia, en Nueva York, vivió una jornada crítica tras la colisión de un avión de Air Canada con un camión de bomberos en plena pista, un hecho que dejó al menos dos personas fallecidas y decenas de heridos, además de provocar el cierre temporal de la terminal aérea.
El accidente ocurrió la noche del domingo, cuando el vuelo 8646 —operado por Jazz Aviation— aterrizaba y, pese a haber reducido su velocidad, impactó contra un vehículo de emergencia que había sido autorizado a cruzar la pista. Según reportes preliminares, la colisión se produjo a aproximadamente 160 km/h, lo que evidencia la magnitud del impacto.
Las víctimas mortales fueron el piloto y el copiloto, entre ellos Antoine Forest, mientras que 41 personas resultaron trasladadas a centros médicos. La mayoría ya ha sido dada de alta, aunque las autoridades no han detallado el estado de todos los afectados. También se reportaron heridos entre el personal del camión de bomberos.
Uno de los elementos más impactantes del caso es el audio del control aéreo previo al accidente, donde se escucha al controlador autorizar inicialmente el paso del camión y, segundos después, intentar detenerlo de forma urgente. Posteriormente, el propio controlador reco
noció: “Me equivoqué”, lo que abre cuestionamientos sobre posibles fallas humanas y de coordinación.
Expertos en aviación han señalado que este tipo de incidentes refleja tensiones dentro del sistema, incluyendo sobrecarga laboral en los controladores y posibles fallos en la comunicación entre torre y operaciones terrestres. La coordinación entre el control de pista y los vehículos en tierra es considerada crítica para evitar este tipo de tragedias.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte y la Administración Federal de Aviación ya iniciaron una investigación formal para determinar las causas del accidente, un proceso que podría extenderse durante meses o incluso más de un año.
El gobierno de Canadá anunció su colaboración con las autoridades estadounidenses, mientras que directivos de la aerolínea expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas y aseguraron que aún no se cuenta con un balance final definitivo.
Tras varias horas de cierre, el aeropuerto reanudó operaciones parcialmente, aunque una de sus pistas continúa fuera de servicio debido a los restos del siniestro.
El caso deja abiertas interrogantes clave sobre la seguridad aérea, la gestión del tráfico en aeropuertos congestionados y la necesidad de revisar protocolos para evitar que una cadena de errores humanos y operativos vuelva a desencadenar una tragedia similar.







