Tía Flory podría ser declarada Benemérita de la Educación y la Cultura en Costa Rica

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Las generaciones que crecieron con el programa «Recreo Grande» recuerdan con cariño a Flory María Chaves Castro, más conocida como la «Tía Flory». Su dulzura, dedicación y creatividad marcaron la infancia de muchos costarricenses. Ahora, su legado podría ser reconocido oficialmente, ya que el diputado Alexander Barrantes Chacón, del Partido Progreso Social Democrático, propuso un proyecto de ley para declararla Benemérita de la Educación y la Cultura.

Un legado de amor y enseñanza

Tía Flory, oriunda de Grecia, Alajuela, nació el 16 de marzo de 1941 y se formó como sicopedagoga. En 1976, inició el programa «Recreo Grande», que se mantuvo al aire por 24 años hasta el 2000. Con su característico carisma, ella logró que el aprendizaje fuera una experiencia lúdica, llevando valores y enseñanzas a miles de niños a través de la televisión.

Su llegada a la televisión se dio de manera fortuita. Una amiga, quien tenía un programa para mujeres, le pidió ayuda para contar un cuento en vivo. Su talento natural captó la atención de la audiencia y así nació el icónico «Recreo Grande».

Los primeros episodios se realizaban sin escenografía ni guion, pero su creatividad logró que los niños se sumergieran en un mundo de aprendizaje y magia.

La magia de Tía Flory

Durante un viaje a Cuba, Tía Flory adquirió un traje de hada que se convertiría en su símbolo.

También decidió llamarse «Tía Flory» en lugar de «señora» para generar un vínculo más cercano con los niños. Su programa no solo entretenía, sino que también enseñaba valores, manualidades, y fomentaba la imaginación.

Además de su labor en la televisión, fue presidenta de la Asociación de Lucha contra el Cáncer Infantil, demostrando su compromiso con los más necesitados. Su impacto en la educación y el bienestar infantil dejó una huella imborrable.

Una propuesta para honrar su legado

El diputado Barrantes argumentó que Tía Flory «merece este reconocimiento por todas las enseñanzas, habilidades y aplicación de conocimiento para enseñar mediante la televisión. Sin duda, es un legado que perdurará para siempre».

El expediente 24.253 fue presentado en abril de 2024 en la Asamblea Legislativa. De ser aprobado, su figura sería reconocida oficialmente como Benemérita de la Educación y la Cultura, un homenaje a su incansable labor.

Un adiós que marcó la historia

Tía Flory falleció en agosto del 2000 en el Hospital San Juan de Dios. Sin embargo, su legado continuó con su hija, Laura Vásquez Chaves, quien dirigió «RG Elementos» hasta 2016, manteniendo viva la esencia de «Recreo Grande».

La posibilidad de que Tía Flory reciba este reconocimiento es un reflejo del impacto que tuvo en la cultura costarricense. Su influencia en la educación infantil sigue vigente, y su recuerdo sigue inspirando a nuevas generaciones.

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