En medio de la serenidad y el encanto de Santo Domingo de Heredia, una cuestión que ha venido ganando atención es la contaminación acústica en ciertos establecimientos comerciales.
Las voces preocupadas de los ciudadanos han llevado a un enfoque renovado en la gestión ambiental y la salud pública en esta pintoresca comunidad. Con la participación activa de autoridades y ciudadanos, se está tomando acción para mantener el equilibrio entre la vida urbana y el bienestar de la comunidad.
En una entrevista exclusiva, Luis Diego Rubí Bolaños del Departamento de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Santo Domingo de Heredia, compartió información esencial sobre cómo abordar este problema que puede afectar la calidad de vida y la salud pública.
Bolaños enfatizó la necesidad de una colaboración efectiva entre las autoridades y la ciudadanía para garantizar un entorno más saludable y tranquilo.
El enfoque principal para abordar las denuncias de contaminación acústica recae en el Área Rectora de Salud de Santo Domingo, que opera bajo el ala del Ministerio de Salud.
Bolaños resalta la importancia de presentar denuncias directamente ante esta entidad, ya que están equipados con instrumentos de medición de niveles de ruido debidamente registrados y calibrados. Esta precisión en las medidas es fundamental para tomar medidas adecuadas.
Para presentar una denuncia, los ciudadanos deben proporcionar detalles precisos, como la ubicación exacta del establecimiento comercial, el distrito y la dirección. Siguiendo un protocolo específico, el Ministerio de Salud maneja cada denuncia de manera profesional, lo que incluye la realización de inspección y trámites correspondientes.
El papel del Departamento de Gestión Ambiental, según Bolaños, es actuar como intermediario en casos ciertos. Si la situación lo requiere, las denuncias se trasladan a la Contraloría de Servicios de la municipalidad para su atención. Esto asegura que todas las denuncias se manejen de manera eficiente y se aborden adecuadamente.
Bolaños también subrayó la necesidad de comprensión y colaboración por parte de la ciudadanía. Si bien las instituciones públicas trabajan increíblemente, enfrentan limitaciones en términos de personal y recursos. Por lo tanto, la colaboración ciudadana es crucial para abordar una variedad de problemas que afectan el bienestar de la comunidad.
En última instancia, la historia de Santo Domingo de Heredia es un testimonio del poder de la comunidad unida en busca de un ambiente más saludable y armonioso. A través de la denuncia responsable, la colaboración con las autoridades locales, los ciudadanos están dando pasos significativos hacia la resolución de problemas de contaminación acústica y la mejora de la calidad de vida en esta encantadora comunidad.
En un mundo donde el ruido a menudo domina, Santo Domingo de Heredia se destaca como un ejemplo inspirador de cómo la acción colectiva puede crear un entorno más pacífico y saludable para todos.







