La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) respondió al artículo publicado este 28 de agosto por el Periódico Informativo JBS, relacionado con la presentación de Rocío Alfaro Molina como representante sindical ante la Junta Directiva de la institución durante un foro nacional sobre el Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología.
La institución remitió una ampliación de su respuesta inicial, mediante la cual aporta una precisión sobre la participación institucional en dicha actividad.
En un correo dirigido al Periódico Informativo JBS, la periodista Sharmila Gómez Solís, del Área de Comunicación y Extensión Cultural de la Dirección de Comunicación Organizacional de la CCSS, indicó que la información fue ampliada con detalles provenientes de la Secretaría de Junta Directiva.
La comunicación señala textualmente: “Esta unidad no tiene conocimiento de dicho Foro, ni que algún miembro de Junta Directiva haya participado bajo la coordinación de la Secretaría de Junta Directiva.”
Este señalamiento resulta relevante para precisar el alcance de la información publicada originalmente.
La CCSS marca distancia del foro
La nueva respuesta institucional deja claro que, desde la perspectiva de la CCSS, no existe conocimiento de que el foro haya sido coordinado por la Secretaría de Junta Directiva ni de que algún integrante de ese órgano haya participado en representación institucional bajo esa coordinación.
Por lo tanto, la información sobre la actividad debe entenderse dentro del contexto de un evento que, según la propia Caja, no fue coordinado por su Secretaría de Junta Directiva.
Esto coincide parcialmente con la aclaración realizada previamente por la Oficina de Prensa, que había señalado que la actividad no fue organizada por la institución.
El nuevo elemento aportado por la Caja permite hacer una distinción todavía más precisa: una cosa es la realización del foro por parte de organizaciones externas y otra es atribuir una participación o coordinación oficial a la Junta Directiva de la CCSS.
¿Y quién presentó a Rocío Alfaro?
La pregunta periodística que originó la publicación, sin embargo, permanece parcialmente abierta.
El punto central no era únicamente determinar quién organizó el foro, sino por qué durante una actividad pública se identificó a Rocío Alfaro Molina como representante sindical ante la Junta Directiva de la CCSS, si la información institucional disponible públicamente no la muestra entre las personas que aparecen como representantes del sector trabajador.
La nueva comunicación de la CCSS no afirma que Alfaro haya sido presentada oficialmente por la Junta Directiva.
Tampoco señala quién utilizó su nombre o bajo qué fuente se realizó dicha presentación durante el foro.
Por esa razón, resulta necesario evitar conclusiones que no estén respaldadas documentalmente.
JBS no afirma que la CCSS haya presentado oficialmente a Rocío Alfaro Molina en ese foro. Lo que corresponde ahora es determinar quién realizó esa identificación y con fundamento en qué información.
Una aclaración que cambia el enfoque
La respuesta de la CCSS modifica el enfoque inicial de la controversia.
Ya no se trata solamente de determinar si existió un error en el nombre de una persona durante una actividad.
Ahora también debe establecerse qué relación tuvo realmente la actividad con la Junta Directiva de la CCSS y si alguna persona participante fue presentada como integrante o representante del órgano colegiado sin que existiera una coordinación oficial con la institución.
La precisión es importante porque la Junta Directiva de la CCSS es el órgano superior de gobierno de una de las instituciones públicas más relevantes del país.
Cualquier identificación pública de sus integrantes o representantes debe realizarse con exactitud.
La controversia sobre Alfaro sigue vigente
La aclaración de la CCSS tampoco elimina el antecedente relacionado con la designación de Rocío Alfaro Molina como representante del movimiento sindical.
Como informó JBS en la publicación anterior, Alfaro fue escogida por organizaciones sindicales para ocupar esa representación y posteriormente su designación estuvo sometida a una controversia institucional y judicial.
Por ello, continúa siendo pertinente distinguir entre tres hechos diferentes:
Primero: la elección de Rocío Alfaro por parte del movimiento sindical.
Segundo: las actuaciones posteriores relacionadas con su designación y el pronunciamiento de la Sala Constitucional.
Tercero: la información que actualmente aparece publicada por la CCSS sobre la integración de su Junta Directiva.
La respuesta remitida ahora por la institución agrega un cuarto elemento: la CCSS afirma que su unidad de comunicación no tenía conocimiento del foro ni de que algún miembro de la Junta Directiva hubiera participado bajo la coordinación de la Secretaría de Junta Directiva.
El Periódico Informativo JBS considera que la respuesta de la CCSS debe formar parte de la información pública sobre este caso.
La aclaración institucional es relevante y, por responsabilidad periodística, debe ser incorporada al seguimiento de la noticia.
Sin embargo, permanece una pregunta legítima:
¿Quién presentó a Rocío Alfaro Molina como representante sindical ante la Junta Directiva de la CCSS durante el foro y cuál fue la fuente utilizada para realizar esa identificación?
Esa respuesta deberá buscarse ahora en la organización convocante y en los responsables de la actividad.
JBS deja constancia de que consultó a la CCSS y que la institución respondió.
La investigación periodística continúa con un principio básico: distinguir los hechos comprobados de las interpretaciones y permitir que todas las partes involucradas aporten su versión.
Porque cuando se habla de la representación de los trabajadores en la Junta Directiva de la CCSS, la precisión no es un detalle: es información de interés público.








