Magistrados determinan que prueba estandarizada para oyentes viola el principio de igualdad
En un fallo histórico, la Sala Constitucional ha ordenado al Ministerio de Educación Pública (MEP) de Costa Rica aplicar la prueba de bachillerato en la asignatura de español y redacción utilizando el Lenguaje de Señas Costarricense (Lesco) a un estudiante sordo. Esta decisión responde a una denuncia presentada después de que la institución educativa del afectado le exigiera aprobar el examen en las mismas condiciones que sus compañeros oyentes, sin realizar las adecuaciones curriculares necesarias.
El caso, registrado bajo el expediente 24-014063-0007-CO, destaca la discriminación que enfrentan las personas sordas en el sistema educativo costarricense. En su resolución, la Sala IV subraya que, mientras el español es el idioma materno de los estudiantes oyentes, para las personas sordas, el Lesco es su lengua natural. Evaluarlos en un idioma que no es el propio representa una vulneración al principio de igualdad.
«Considera este Tribunal que la exigencia de aprobar la prueba de español y redacción sin ajustes razonables vulnera el principio de igualdad y constituye un acto discriminatorio al no considerar las necesidades específicas de comunicación de las personas sordas», señala la sentencia 2024-022530.
Los magistrados añadieron que la falta de un título de bachillerato en educación media limita severamente las oportunidades laborales del estudiante afectado, agravando así la violación a su derecho de recibir una formación académica en condiciones de igualdad. El Tribunal concluyó que aplicar pruebas estandarizadas diseñadas para oyentes a personas sordas es una práctica excluyente que debe ser rectificada.
Este fallo establece un precedente crucial en la lucha por la inclusión de personas con discapacidad en el sistema educativo costarricense, reafirmando la necesidad de adecuar los procesos educativos a las necesidades particulares de cada estudiante. La decisión obliga al MEP a implementar los ajustes necesarios para garantizar que los estudiantes sordos puedan ser evaluados de manera justa, utilizando su lengua materna, el Lesco, en todas las pruebas de bachillerato.







