En un ataque de gran magnitud, Rusia lanzó el mayor bombardeo aéreo contra Ucrania desde el comienzo del conflicto en febrero de 2022. El ataque del domingo incluyó 367 drones y misiles, impactando más de 30 ciudades y pueblos.
Las explosiones resonaron durante toda la noche en Kiev, mientras que en un pueblo cercano a la capital, familias regresaron para encontrar sus hogares en llamas. En la región de Zhytomyr, el servicio de emergencia informó sobre la trágica muerte de tres niños de ocho, doce y diecisiete años.
Tras los ataques, el presidente de Ucrania instó a sus aliados occidentales a reforzar las sanciones contra Moscú, enfatizando que la falta de respuesta estaba alentando al gobierno ruso a intensificar sus ofensivas.
Este ataque marca un punto crítico en el conflicto, evidenciando la creciente escalada de violencia en la región.







