En un operativo llevado a cabo en el aeropuerto Jorge Chávez, el principal aeropuerto internacional y doméstico de Perú, agentes de la Interpol detuvieron a un hombre de 70 años que enfrentaba evidencia de abuso sexual contra sus dos nietas menores de edad. El presunto agresor, identificado como Gerónimo Neyra, tenía una orden de captura internacional emitida por la policía de Estados Unidos.
La intervención tuvo lugar luego de que las autoridades de Migraciones identificaran a Neyra, quien había llegado recientemente al país procedente del condado de Stanford, Virginia, en Estados Unidos. Según las sospechas, los delitos sexuales se habrían cometido tanto en el presente año, contra una niña de 7 años, como en el año 2020, contra otra de sus nietas.
Se supone que el ciudadano peruano residía en Estados Unidos desde hace más de 30 años y que había huido a Perú para evitar enfrentarse a la justicia estadounidense. La denuncia en su contra fue presentada el pasado jueves por el presunto abuso cometido contra una de sus nietas de tan solo 10 años.
El coronel PNP Carlos López, jefe de Interpol Lima, informó que tras tomar conocimiento de la denuncia, Neyra adquirió un boleto de avión y escapó hacia el Perú. Sin embargo, al llegar al país, fue identificado por las autoridades de migraciones y capturado posteriormente por la Policía peruana. Se coordinó con las autoridades policiales de Estados Unidos para emitir una orden de captura internacional.
El acusado enfrenta cargos graves que podrían llegar a recibir una condena de cadena perpetua. Según la denuncia presentada en su contra, el abuso sexual habría comenzado cuando la niña tenía tan solo 7 años, y se habría repetido en el año 2022 con otra de sus nietas menores de edad.
Actualmente, el presunto agresor está siendo sometido a los procedimientos legales correspondientes. Posteriormente, será puesto a disposición del juez encargado del caso, quien determinará su internamiento en una prisión hasta que se complete su proceso de extradición a Estados Unidos. En dicho país, deberá enfrentar los cargos por presunto abuso sexual de menores.
Este caso resalta la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra el abuso sexual infantil. La colaboración entre las autoridades peruanas y estadounidenses permitió la captura del acusado y su posterior enfrentamiento a la justicia. Además, pone de manifiesto la necesidad de garantizar la protección y seguridad de los niños especialmente, cuando se enfrentan a situaciones de abuso y vulnerabilidad.
Las investigaciones aparecen en curso para esclarecer completamente los delitos cometidos y garantizar que se haga justicia en este caso.







