La inclusión laboral y social de personas con diversidad psicosocial no solo requiere leyes y programas, sino también un cambio profundo en la percepción de la sociedad. La Dra. Carolina Montoya, directora del Hospital Nacional Psiquiátrico Roberto Chacón Paut, subraya la importancia de reconocer la salud mental como una condición que puede afectar a cualquiera.
Derechos universales y acceso integral
“La población debe entender que los trastornos mentales o las discapacidades psicosociales son condiciones con las que cualquiera de nosotros podríamos convivir”, afirmó Montoya. Este reconocimiento implica que las personas afectadas tienen derecho al acceso a todos los servicios: salud, educación y trabajo.
Participación comunitaria y acompañamiento
Más allá del ámbito hospitalario, la participación activa de la comunidad es fundamental. La Dra. Montoya destacó que el acompañamiento a empleadores y compañeros de trabajo no solo facilita la inclusión, sino que también fortalece la comprensión y el respeto hacia quienes enfrentan desafíos psicosociales.
Reducir el estigma, responsabilidad de todos
“La inclusión no es solo tarea de empleadores o instituciones, sino de toda la sociedad”, recalcó la directora. Sensibilizar sobre la discapacidad psicosocial y normalizar la salud mental contribuye a derribar estigmas y construir entornos más accesibles, justos y solidarios.
Hacia una sociedad más inclusiva
La Dra. Montoya concluyó que promover la participación laboral y social de personas con diversidad psicosocial no es solo una cuestión de derechos humanos, sino un compromiso colectivo. La combinación de programas hospitalarios, acompañamiento comunitario y educación social constituye un camino esencial para que la diversidad deje de ser invisible y todos puedan ejercer plenamente sus derechos.







