Nicaragua: Campo de exterminio y poder

Jesús Sánchez/Foto-Medios

Ante  la  desinformación y de una pandemia  que  ha puesto  de rodillas a los  países del  mundo, Nicaragua sigue siendo foco de contagio.

Sin embargo ante un  gobierno señalado por mal  manejo de la  situación, opacado por la sed de poder de diferentes sectores opositores que olvidan la importancia de un pueblo, con un  nivel educativo bajo debido a que  “Nicaragua es el país de Centroamérica que menos invierte en Educación”, citando estadísticas oficiales que refleja un estancamiento en la asignación económica a la cartera educativa que no supera el 3.7 por ciento del Producto Interno Bruto.

Lo que demuestra una cruel realidad del manejo informativo acerca del Covid-19 por sistemas poco aceptables por los opositores al gobierno de los Ortega-Murillo, ya que el trabajo hormiga casa por casa utilizado en otros países como Republica Dominicana, Venezuela y Nicaragua, se ha vuelto un  factor explotable políticamente para la oposición dentro y fuera del país de norte, señalando esto como incorrecto, fortalecido por la campaña de terror a través de redes sociales y medios opositores al gobierno, dejando una estela de miedo ante una población fácilmente manipulable por videos e imágenes señalando una pandemia incontrolable, incluyendo análisis de posibles saqueos a cadenas de supermercados, generando alerta en la  población, como si no bastara con la decadente economía que vive actualmente el país, incrementada por la insurrección de un sector de la población con sed  de poder y otros cansados del abuso del actual gobierno.

Nicaragua actualmente vive una situación incierta donde quienes exigen un cierre de fronteras ahora señalan esta acción del gobierno Ortega-Murillo de irresponsable, de la  misma  forma que se ha generado una guerra psicológica entre el gobierno y la oposición, logrando un pueblo sumido en el terror cibernético que solo dejara secuelas en la población ya golpeada durante muchos años, a causa de gobiernos que no han hecho más que explotar recursos del país para llenar  sus bolsillos, algo que solo agrava una economía totalmente endeudada, volviendo aún  más pobre, al  ya segundo país más pobre de Latinoamérica, superado únicamente por Haití, lo que me hace preguntar.

¿Vivimos una  pandemia que coloca a Nicaragua, similar a Ecuador, EE.UU ó España? ó el país pinolero, enfrenta una pandemia que funciona como arma política para aumentar la mala imagen que se maneja del gobierno Ortega-Murillo?

Porque si la respuesta es política, deberíamos empezar a comparar al régimen de los Ortega-Murillo con las dictaduras encabezadas por: Tomás Martínez, Anastasio Somoza Debayle, Luis Somoza Debayle, Anastasio Somoza García y José Santos Zelaya. Sin embargo el tema no es político, si no la vulnerable situación de la población ante la pandemia del Covid-19, que ha dejado de lado la importancia  en  la salud del pueblo, preocupándose en ganar seguidores a favor ó contra el gobierno actual.

Funerales clandestinos, personas colapsando en las calles y una población sin liderazgo, sedienta de un salvador que les haga ver la luz al final del túnel con una batería temporal de soluciones, no es lo que realmente necesita Nicaragua, mientras exista poca información que se vuelva fácil y manipulable con una Neumonía que la oposición señala de cortina de humo para cubrir las muertes de Covid-19, cifras que sobrepasan las expectativas de muchos países, sin embargo ante una guerra mediática de información la población nicaragüense solo logra entender a quien mejor venda los esquemas de una realidad incierta.

Ejemplo de esto

Las recientes declaraciones del Presidente Daniel Ortega, quien al señalar la crisis que viven los transportistas en la frontera norte a causa del cierre de fronteras por parte de Costa Rica, que  mantiene a más de mil tráileros en riesgo de contagio, sin poder ingresar a Costa Rica, declaraciones que fueron señaladas de ofensivas para que medios  opositores  refirieran  señalar a su gobierno como responsable de esta situación, convirtiendo la información un proyectil más de desinformación.

Además de esto, como olvidar que pocos mencionan que  400 000 nicaragüenses perdieron su empleo tras la crisis sociopolítica de 2018,  haciendo que algunos nicaragüenses  al verse sin opciones, idearan  ganar dinero, en las calles, algo que se vuelve más difícil en  medio una  pandemia, que llena de temor a la población. Lo que podría ser un llamado a cuarentena nacional. ¿Fácil decirlo verdad?

Pero ni el Gobierno de Nicaragua y los opositores al mismo, ofrecen una solución a esto,  porque cubrir las necesidades de una población que gana el día a día el sustento de sus familias, no es importante! ¿Por qué encontrar soluciones para un país empobrecido y expuesto a una de las mayores pandemia de la historia?, donde El Ministerio de Salud nicaragüense solamente ha informado de 16 casos de Coronavirus, incluyendo cinco muertos, mientras el independiente Observatorio Ciudadano covid-19 reporta 781 infectados, con 88 fallecidos por razones relacionadas con la pandemia,  cifras del futuro incierto de una población considerada el patio trasero de otros países para desviar la atención de sus problemas internos, señalando los de Nicaragua, como salvadores del mundo sin soluciones en sus manos.

 

 

 

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