Ciudad del Este, Alto Paraná, Paraguay, 12 de junio de 2024
En el corazón de Alto Paraná, específicamente en el Hospital Regional de Ciudad del Este, la lucha contra el cáncer se ve gravemente comprometida por la escasez crónica de medicamentos oncológicos. Esta situación angustiante ha obligado a numerosos pacientes a interrumpir sus tratamientos, enfrentando así un futuro incierto frente a una enfermedad implacable.
Alto Paraná, una región conocida por su dinamismo comercial y su creciente importancia económica en Paraguay, enfrenta un desafío crucial en su sector de salud pública. El pabellón oncológico del Hospital Regional, dependiente del Instituto Nacional de Cáncer (Incán), se encuentra desbordado por la insuficiencia de recursos fundamentales para atender a los aproximadamente 1.000 pacientes que reciben tratamiento allí.
Desabastecimiento crítico
Los informes indican que los medicamentos llegan de manera intermitente y en cantidades insuficientes para cubrir la demanda diaria de quimioterapias. «Nunca completamos la cantidad de medicamentos, siempre están en falta», lamentó la titular de la Asociación de Pacientes Oncológicos de Alto Paraná. Esta escasez no solo afecta la continuidad de los tratamientos, sino que también genera jornadas perdidas en la batalla contra el cáncer, donde cada día cuenta.
Limitaciones en la atención
Además del desabastecimiento, los pacientes deben enfrentarse a horarios restrictivos. El hospital solo ofrece servicios de lunes a viernes, de 7:00 a 13:00 horas, una limitación que ha sido duramente criticada por la comunidad médica y los propios pacientes. La implementación de un doble turno se ha convertido en una demanda urgente para garantizar el acceso continuo a la atención médica, especialmente para aquellos en condiciones críticas.
Carencias estructurales
El panorama se ve agravado por la falta de infraestructura especializada. El hospital carece de tratamientos de radioterapia y no dispone de un quirófano específico para oncología, lo cual limita aún más las opciones terapéuticas disponibles para los pacientes en la región.
Impacto en la comunidad
Esta crisis de salud pública no solo afecta a los residentes de Alto Paraná, sino también a aquellos de departamentos vecinos como Caaguazú, Canindeyú e Itapúa, quienes también dependen de los servicios del Hospital Regional de Ciudad del Este para recibir tratamientos oncológicos.
En resumen, la situación en Alto Paraná es una llamada urgente a la acción. La comunidad médica, los funcionarios públicos y la sociedad en general deben unir esfuerzos para resolver esta crisis humanitaria, asegurando que todos los pacientes oncológicos tengan acceso equitativo y oportuno a los tratamientos que salvan vidas.







