Alberto Cabezas/Foto-Medios
“El mundo digital es una realidad y tenemos que ir a donde están las personas y si las personas están atrás de una pantalla allí debemos de ir, la tecnología no es buena ni mala, y muchas iglesias han explotado lo mejor de ella y sus debilidades las convirtieron en fortalezas, ¡¡¡¡bien por esas iglesias!!! yo soy una persona 100% digital y admiro a los pastores que vieron lo digital con un nuevo peldaño por conocer, abordar y sacar lo mejor de él” aseguro la evangelista salvadoreña Roció Jheamileth de la organización CRU.
“Los cristianos tenemos estar a la vanguardia de la comunicación tecnológica. A lo largo de la historia, hemos experimentado toda una gama de actitudes erróneas hacia la tecnología. Las limitaciones de la tecnología en el ministerio, es imperativo desarrollar un balance adecuado. Ministrar a la distancia, se ha convertido en nuestra nueva normalidad, debemos encontrar nuevas formas de llegar a nuestro mundo en tiempos inestables cambiantes. Los métodos han cambiado, pero el mensaje es el mismo el poder no es la plataforma el poder viene de Dios trabajando en la vida de los seres humanos que se conectan entre sí en todo el mundo” aseguro.
Con Rivas conversó el Periódico Informativo JBS.
Entrevista
¿Qué piensas de muchas iglesias estén utilizando el método de evangelización digital?
Utilizando las herramientas digitales como debe de ser podemos conectar con más personas que haciéndolo presencial, ojo y aclaro, no estoy diciendo que dejemos de hablar cara a cara, porque el contacto físico jamás se podrá sustituir, pero si proclamos un día de evangelismo digital, con seguridad afirmo que ese día se conectarían con un 200% de contactos que yendo de casa en casa o por un parque.
¿Crees que es una forma moderna de predicar la palabra o una herramienta de poder estar en sintonía de la palabra durante esta pandemia?
¡¡¡¡Claro!!!! no hubo iglesia pequeña o grande que no hiciera un facebook live para conectar con sus miembros, una reunión en zoom.
Nadie se quedó sin escuchar la palabra.
Si nos remontamos a la manera que hemos venido creciendo, evolucionando en lo “moderno” como le llamas, Pablo uso cartas para comunicarse con las iglesias, Martín Lutero uso la imprenta, Aimee Semple Mcpherson uso la radio, Billy Graham uso la televisión, porque nosotros no usaríamos el internet para alcanzar y conectar con las personas.
La pandemia saco lo mejor de lo digital, nos abrió los ojos a la expansión y al crecimiento exponencial.
¿Crees que Dios tiene algún propósito contigo a la hora de predicar la palabra y hace cuánto lo haces y por qué?
Creo firmemente que Dios me llamo a eso, a utilizar y ayudar a otros a desarrollar sus habilidades en lo digital, cada día estoy conectada con más de 30 personas al día, ya sea en chat, o redes, y si un celular en una herramienta para llevar el evangelio lo haré sin pensarlo ni dudarlo, desde 2010 Dios me llamo a servirle a tiempo completo en CRU, y en el 2012 asistí a un congreso de indigitous en Panamá ese fin de semana descubrí como tenía que hacerlo y desde ese día me he ido perfeccionando y evolucionando con la rapidez que este mundo va, pero si mi interés son las personas, iré a donde ellas estén.
Para eso Dios me llamó y lo haré hasta que mi corazón deje de latir.
¿En qué se basan los cristianos a la hora de seleccionar una iglesia para congregarse?
Yo me baso que tenga una teología bíblicamente sana, considero que es lo que los demás deberían de buscar, y en la medida que tengo la oportunidad de dirigir a otros a buscar una iglesia local, es lo que sugiero.








