Entre el exilio y la esperanza, el teatro nos enfrenta a preguntas imposibles
El teatro tiene una cualidad única: no solo nos muestra historias, sino que nos permite vivirlas en carne propia. Así fue la experiencia de presenciar La Línea, la obra del dramaturgo Luis Thenon en el Teatro de La Aduana Alberto Cañas. Desde que las luces se atenuaron y la primera escena irrumpió en la oscuridad, sentí que no era solo un espectador, sino un testigo atrapado en los ecos de una realidad demasiado familiar.
El montaje es crudo, desgarrador. La guerra no se nos presenta como un evento lejano, sino como una atmósfera que lo impregna todo. Cada gesto de los actores, cada pausa entre diálogos, cada sonido que emerge del paisaje sonoro nos recuerda que la violencia y el exilio son experiencias universales, siempre latentes. La escenografía refuerza esta sensación: estructuras rotas, sombras profundas y una paleta visual que oscila entre lo espectral y lo onírico.
Los personajes no son meros arquetipos, sino seres humanos con historias que nos confrontan. La mujer, el hombre y el joven, interpretados por María Chaves Araya, José Arceyut Jiménez y Luis Fernando Guzmán Ruiz, encarnan las distintas formas del desarraigo. Cada uno, con sus matices, nos muestra la lucha por la supervivencia y la esperanza. Destaca la actuación de Chaves Araya, cuya presencia escénica transforma cada momento en un grito ahogado de resistencia.
Como periodista, me resulta imposible ver La Línea sin pensar en los múltiples conflictos que hoy siguen desplazando vidas. La obra se escribió en 2001, pero su pertinencia es inquietante. Thenon, en una entrevista, mencionó que su texto ha evolucionado con el tiempo, pero que la realidad que lo inspiró no ha cambiado. Esta afirmación resuena en cada línea, en cada momento de angustia que viven los personajes.
Al salir del teatro, el aire de la noche parecía distinto. No porque la obra me hubiera transportado a otro mundo, sino porque me había mostrado el que ya existe con una crudeza inapelable. La Línea no es solo un espectáculo, es un recordatorio, un espejo, una herida abierta que no cicatriza. Y como periodista, me llevo esa sensación conmigo, preguntándome cómo transformar lo que viví en una voz que no se pierda en el ruido del mundo.
La obra La Línea en el Teatro de La Aduana Alberto Cañas:
| Fecha | Día | Hora |
|---|---|---|
| 22 de mayo – 15 de junio de 2025 | Jueves – Sábado | 7:00 p.m. |
| 22 de mayo – 15 de junio de 2025 | Domingo | 5:00 p.m. |
Las funciones se realizarán en el Teatro de La Aduana Alberto Cañas y están recomendadas para mayores de 18 años.
LA LÍNEA | FICHA TÉCNICA:
Dirección general, dramaturgia y puesta en escena LUIS THENON
Asistente de dirección MELISSA ALFARO MORALES
Asistente de producción: ANDREA CHACÓN MORALES
Conceptualización estética LUIS THENON
Diseño de escenografía LUIS THENON
Diseño de vestuario WENDY HALL FERNÁNDEZ
Diseño de iluminación GIOVANNI SANDÍ CASTILLO
Diseño de maquillaje y peinado PRISCILLA MCGUINNESS GOEBE
Video escena GUSTAVO ABARCA CHACÓN
Creación y edición de paisaje sonoro RAÚL ARIAS CORDERO
Realización de escenografía GIOVANNI SANDÍ, RAMIRO PORTUGUÉZ, GABRIEL APÚ,
MINOR QUESADA, MICHAEL GONZÁLEZ, JOHNNY BARBOZA
Confección de vestuario WENDY HALL FERNÁNDEZ, SARITHA LÓPEZ
Registro audiovisual y diseño gráfico HELLEN HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
Elenco:
El viejo: Jose Arceyut Jiménez
La mujer: María Chaves Araya
El joven: Luis Fernando Guzmán Ruiz
La mujer de largos cabellos blancos: Rocío Carranza Maxera
La sombra transparente: Adriana Víquez García
El esperpento: Raúl Arias Cordero
Esperpento 1: Alexander Solano Acuña
Esperpento 2: Felipe Salazar Hidalgo
La mujer de todas las guerras: Miriam Lobo González
La muchacha del tambor: Krisdel Badilla Fernández







