Alberto Cabezas /Foto-Medios
“Existen algunos tipos de apoyos educativos, las adecuaciones curriculares forman parte de esos apoyos, pero no son los únicos. Si usted considera que su hijo o hija presentan dificultad para accesar al aprendizaje, es importante hacerle saber a la persona docente para que, en forma colaborativa, se gestionen los apoyos, que pueden ser organizativos, materiales y tecnológicos, personales o curriculares” argumento Gilda Aguilar Montoya, jefa de Apoyos educativos del Ministerio de Educación Pública de Costa Rica.
Con Aguilar conversó el Periódico Informativo JBS.
Entrevista
¿Porque es fundamental la política de educación inclusiva?
La educación inclusiva es un derecho humano. 
La educación inclusiva no es un sinónimo de la discapacidad.
La educación inclusiva busca identificar barreras y ofrecer apoyos oportunos a todo el estudiantado, basándose en el principio de que cada persona tiene características, intereses, capacidades y requerimientos de aprendizaje distintos. Si la educación no es inclusiva, no es de calidad.
La política de educación inclusiva es fundamental, porque le corresponde al Ministerio de Educación Pública promover que sus programas educativos, la medicación pedagógica y todo el acto educativo, respondan a la diversidad de estudiantes.
Lo anterior, disminuyendo todo tipo de exclusión, propiciando el acceso, la participación y el aprendizaje para todo el estudiantado, removiendo todas las barreras para el aprendizaje, principalmente de la población estudiantil vulnerable a la exclusión y la marginalización.
¿Cuál es la diferencia de enseñar a una persona con discapacidad que a una persona que no la tenga?
Todas las personas somos diferentes.
La forma en que cada persona aprende es única, así como sus huellas dactilares. La condición de discapacidad no es la única condición que aporta la diversidad a un grupo de estudiantes.
Es fundamental entender que no debería de existir diferencia al enseñar a una persona con discapacidad y a otra que no la tenga, dado que los procesos de aprendizaje son los mismos.
Enseñar implica un proceso de identificación de barreras que le imposibilitan al estudiante acceder al proceso de aprendizaje, y esto no está necesariamente ligado a una condición de discapacidad.
Por ejemplo, a una persona que le cuesta la asignatura de estudios sociales, porque no le gusta o no la entiende, no significa que esa persona tenga asociada una condición de discapacidad.
Posterior a la identificación de barreras que tenga cualquier estudiante para acceder al aprendizaje, enseñar debería propiciar la creación de apoyos que minimicen en la mayor cantidad posible cada barrera detectada y, además, le permita al estudiantado participar de forma activa en el proceso de aprendizaje.
Considerando estos dos procesos: barreras y apoyos, no habría diferencia al enseñar, la diferencia radica en la construcción de apoyos oportunos que faciliten el acceso, la participación y la permanencia de cualquier estudiante en el proceso educativo y cualquier oferta educativa.
Es importante resaltar que el Ministerio de Educación Pública cuenta con varias ofertas educativas y la diferencia radica en el plan de estudios, no en la condición asociada a discapacidad que presente la población estudiantil que asiste a cada oferta educativa.







