Desamparados, San José. — Más allá de su dimensión religiosa, la fe también puede cumplir una función psicológica importante para muchas personas. Ese fue uno de los aspectos que se reflejó durante el culto evangelístico realizado el domingo 15 de marzo de 2026 en el auditorio de la Iglesia Profética Remontados sobre las Águilas, donde alrededor de 220 creyentes se reunieron en un ambiente marcado por la oración, la música y la reflexión espiritual.
El encuentro, que inició a las 10 de la mañana, contó con la participación de los predicadores Danny Stewart y Gino Holmes, quienes centraron sus mensajes en la necesidad de mantener la esperanza incluso en medio de las dificultades. Desde una perspectiva psicológica, este tipo de discursos suele reforzar procesos de resiliencia, entendida como la capacidad de las personas para enfrentar situaciones adversas sin perder el sentido de propósito o esperanza.
Durante sus intervenciones, los predicadores recordaron que la vida cotidiana puede presentar múltiples desafíos, desde problemas familiares hasta dificultades económicas o de salud. Ante estas realidades, insistieron en que la fe en Dios puede funcionar como un ancla emocional que ayuda a los creyentes a mantener estabilidad interior.
Especialistas en psicología de la religión han señalado que las prácticas espirituales —como la oración, el canto comunitario o la reflexión colectiva— pueden generar efectos de apoyo emocional al fortalecer el sentido de pertenencia y de comunidad. Estos elementos estuvieron presentes a lo largo del encuentro religioso celebrado en Desamparados.
La jornada incluyó momentos de alabanza dirigidos por el grupo Ministerio Kabod, cuya música acompañó espacios de oración colectiva. Durante estas instancias, varios asistentes compartieron peticiones relacionadas con situaciones personales y familiares, generando un ambiente de acompañamiento comunitario que, según los organizadores, forma parte del propósito central de estas actividades.
Desde la psicología social, los espacios religiosos también pueden interpretarse como redes de apoyo simbólico. En ellos, los participantes encuentran narrativas que ayudan a interpretar las dificultades de la vida dentro de un marco de sentido más amplio, lo que puede reducir sentimientos de soledad o desesperanza.
En el culto también se
dirigió un mensaje a personas que aún no se identifican como creyentes, invitándolas a reflexionar sobre su vida espiritual. Según los predicadores, el cristianismo plantea una posibilidad de renovación interior y reconciliación personal.
El encuentro concluyó con oraciones por sanidad física, restauración espiritual y bienestar familiar. Para muchos de los asistentes, estos momentos finales representaron un espacio de liberación emocional y reafirmación de sus convicciones espirituales, evidenciando cómo la fe, además de una práctica religiosa, puede convertirse en un recurso psicológico significativo para enfrentar los desafíos de la vida cotidiana.







