Alberto Cabezas/Foto-Medios
“Apoyen el arte, a los artistas locales que en este momento la mayoría está pasando por momentos muy difíciles…la mayoría de la gente claro y en especial los artistas, si tienen un amigo artista y pueden apoyarlo es muy significativo, vayan a ver teatro, exposiciones de arte, conciertos, realmente es algo que puede darle un nuevo significado a la vida” expreso Rosse Marie Wallis, quien es protagonista de la obra «El vuelo de la Alondra» en la obra del grupo Voces de Cuerpo, artista colombiana, Bailarina, Directora Escénica, profesora de teatro y danza.
Con Wallis conversó el Periódico Informativo JBS.
Entrevista
¿Qué participación tienes en el vuelo de La alondra y qué mensaje transmite al espectador?
En “El vuelo de la Alondra un Ibsen pasado por el cuerpo” es una versión en danza teatro de “Casa de Muñecas” de Henrik Ibsen.
Allí soy Nora, el personaje principal de la obra, la heroína.
Nuestro colectivo hicimos las coreografías y la dramaturgia física, es decir, cogemos la obra de Ibsen y miramos qué se puede contar con el cuerpo, como un análisis de texto, de los movimientos que hay en la obra original y a partir de ahí hacemos la adaptación, nuestra dramaturgia, es un trabajo colectivo.
Es una obra interesante en el sentido que cuando sale “Casa de Muñecas” hace parte del teatro naturalista, es decir, el teatro que muestra la vida cotidiana tal como es, sin artificios, retrata una casa tal cual en cuanto a la escenografía, la gente trata de actuar lo más natural posible, y llevarla al teatro físico es como darle una vuelta de 180° porque el teatro físico no es naturalista, en parte porque carece del texto y porque la narrativa sale del movimiento esto hace que haya que buscar con movimiento la forma de contar la historia, que es bastante compleja, porque habla de una mujer del siglo XIX que más o menos no tiene voz ni voto dentro de la sociedad, siempre depende de su papá o de su marido.
Esta mujer en medio de toda la historia descubre la rebeldía y empieza a entender que el mundo en el que vive es un mundo de mentiras, y ella vuela, se emancipa, y deja a su esposo.
En nuestro caso ella no tiene hijos, se va de su casa a buscar quién es, a descubrirse a ella misma, y ahí queda la obra.
En su época fue una obra de gran controversia y prohibida en muchas partes, porque que una mujer dejara a su esposo y a sus hijos no era bien visto.
La historia sigue siendo muy actual.
La obra nosotros no queremos ponerla tanto como de género sino hablar de la emancipación del ser, de que cada ser humano debe encontrar su camino y no dejarse castrar por las normas establecidas, que hay que ser un poco rebelde para encontrar las alas que cada uno tiene y volar.
Eso se muestra través de Nora, la protagonista, que pasa por momento de crisis y agonía muy fuerte y finalmente descubre que puede ser libre, la alegoría es por eso “El vuelo de la alondra” porque es como un pájaro que canta muy bonito y que está enjaulado y un día se da cuenta que el mundo es grande y puede volar.
¿Cómo inicia la Aventura en el teatro?
Yo nací en medio del teatro porque mis papás tenían un grupo teatral y mi mamá estaba haciendo una obra de teatro cuando estaba embarazada.
Desde siempre veía sus ensayos, y vivíamos arriba de una sala de teatro, jugaba con los vestuarios hacer personajes y empecé a actuar desde muy pequeña.
Cuando mi papá se le olvidaba los textos era yo la que se lo recordaba.
Es decir, crecí alrededor del teatro.
¿Cuáles son tus principales obstáculos actuales, proyectos futuros, triunfos y fracasos en el mundo del teatro?
Obstáculos: aparte de la pandemia que ha paralizado todo el movimiento teatral, que nos tiene sin poder trabajar, ejercer, ensayar y presentarnos, que no deja que los teatros estén abiertos, el arte o el teatro no es como una profesión de la que en este momento se pueda vivir, entonces siempre tenemos que trabajar en otras cosas artísticas, pero no como artistas como tal, sino por ejemplo como profesor de teatro, para poder mantener nuestra pasión que es hacer teatro.
Las personas deberían valorar e ir al teatro, pero la gente prefiere ir de fiesta e ir a cine, la falta de público también a veces es un gran obstáculo, porque cuando se prepara una obra hay tiempo invertido y no se ve reflejado en las entradas.
Proyectos: La idea ahora es cómo lograr poner las obras que tenemos en un formato virtual para seguir llegándole a la gente, para que el público no se pierda.
Y en cuanto a nuevas obras estamos gestando una sobre una francesa que es considerada la mejor actriz de la historia de teatro.
Ahora estamos en la fase de la dramaturgia y estudio del personaje.
Triunfos y fracasos: Considero que mi mayor triunfo es poder hacer arte.
Yo estudié Ballet en una escuela en Cali que se llama INCOLBALLET.
Me gradué como bailarina y después en la búsqueda de hacer un arte más completo ingresé hacer teatro, siendo apoyada por mi familia.
Muy valioso también poder montar la obra Nora de la casa de muñecas en la adaptación a teatro físico que nosotros nombramos “El vuelo de la Alondra” como uno de los grandes sueños de cuando estaba en la escuela de actuación, pues era uno de los personajes más importantes que he hecho hasta ahora.
Otro de los triunfos ha sido poder hacer teatro físico porque es unir mis dos grandes pasiones: La danza, y todo lo que tiene que ver con el cuerpo, y el movimiento al teatro.
Desde la primera obra de teatro físico que pude ver, quedé encantada, y quise volverlo parte de mi trabajo.
Para eso se requiere mucho trabajo y esfuerzo.
Combinar la disciplina de la danza con la creatividad del teatro y hacer nuevas formas expresivas.
El hecho de estar haciendo teatro y crear es muy satisfactorio, salir escena siempre es un triunfo y desde que me gradué de la universidad ya van 11 años de profesionalismo.
En cuanto a los fracasos hay momentos en que uno siente que todo es negro y flaquean las fuerzas y se derrumban los proyectos y los grupos se separan o se va algún integrante, porque no hay la certeza de vivir de esto, entonces la gente tiene que irse a hacer otras cosas y esos momentos son realmente muy frustrantes pero te brindan la posibilidad de encontrarle solución.
El teatro es creatividad y como artista pues se tiene que solucionar.
Es como que en una obra en algún momento se caiga un telón, no se puede parar la obra, el show continúa, y así mismo es en la vida.
Esos pequeños fracasos han sido motivadores de sacar adelante otras cosas, es como la palabra de moda: La reinvención, en qué más vamos a hacer o cómo vamos a solucionar, porque el arte es muy importante dentro de una sociedad y los artistas no nos podemos rendir.
¿Qué mensaje le darías a los que están iniciando en el teatro?
Qué sueñen! que nunca dejen de soñar, que crean en lo que hacen, que el arte es muy importante en este mundo, que necesitamos poder comunicar y transmitir a la gente muchos mensajes, que son muy significativos a través del arte.
Hay que empezar a creer que el arte es un buen negocio, primero tenemos que ver que como artistas podemos hacer empresa y que eso depende enteramente de nosotros, no de nadie más, así que nosotros tenemos que darle ese valor o sea que es muy importante que como artistas hagamos conexiones con gente que tenga visión de empresa.
Primero estudiar, qué es una empresa y cómo hacer para llevar una empresa al éxito y estar comunicados, también con otras formas de arte.
No solo quedarse con el teatro, sino que el arte tiene muchas maneras y muchas formas, es multidisciplinar, y que como artistas nos demos la mano y trabajemos juntos.
También estudiar cosas más empresariales y saber escribir un proyecto, todo eso es muy importante a la hora de ser artista, porque uno se queda en la parte de creación, en las tablas y querer presentarse, pero todo lo que hay detrás es muy valioso es toda una empresa ya que la producción de una obra es muy grande.
No tenemos siempre la suerte de tener escenógrafo, luminotécnico, vestuarista, productor, etcétera.
Aprender de todo y llenarse de valor.







