Jesús Sánchez/Foto-Medios
Más de 100 muertos y 3,700 heridos tras la explosión en el puerto de Beirut, además pérdidas millonarias en un radio de al menos 2 kilómetros de distancia totalmente devastadas, tras la explosión que testigos califican como una bomba nuclear.
Hospitales libaneses colapsados y un centenar de desaparecidos es parte de lo reportado oficialmente por las autoridades del país, los servicios sanitarios y la policía sigue trabajando en búsqueda de más personas heridas y victimas mortales bajo los escombros.
El gobierno libanés ha reconocido que la explosión fue producto de 2.750 toneladas de nitrato de amonio, un fertilizante frecuentemente usado por terroristas para fabricar bombas, material que se encontraba en un almacén, sin contar con las medidas de seguridad necesarias, confiscado desde el 2014 a un barco y permanecía retenido.
Aunque las autoridades de ese país continúan sosteniendo que todo se dio a raíz de un accidente que continua en
investigación, el Presidente Estadounidense Donald Trump, después de reunirse con sus Generales de las Fuerzas Armadas, dio a conocer que las poderosas explosiones que sacudieron Beirut parecen haber sido causadas por «algún tipo de bomba».
Por su parte el primer ministro libanés Hassan Diab, aseguró que los responsables de las explosiones masivas en el puerto de Beirut, tendrán que rendir cuentas. “Lo que sucedió hoy no pasará sin que se rindan cuentas. Los responsables de esta catástrofe pagarán el precio” declaro en un discurso televisado este martes.








