Alberto Cabezas/Foto-Medios
“Los afrodescientes tenemos discriminación por ser negros, pobres, mujeres, personas discapacidad y ante las diversas formas de discriminación, tenemos que articular esfuerzos por revindicar al ser humano en su dignidad plena independientemente de su ideología entendiendo que podemos compartir cosas o ideologías” destaco Eunice Meneses Coordinadora Nacional de Organizaciones Negras Panameñas.
Con Meneses conversó el Periódico Informativo JBS.
¿Los derechos humanos pueden ser negociables?
Hay derechos fundamentales como el derecho a la vida, como el derecho al trabajo, a condiciones dignas, que no pueden ser negociables.
¿Que se deben hacer para que se cumplan?
En eso tenemos que hacer unas alianzas estratégicas para poder avanzar significativamente e ir quitando el racismo y la discriminación racial en el mundo.
En el caso de Panamá nosotros hemos hecho alianzas con los indígenas y con las mujeres avanzando precisamente en esto, no podemos avanzar solos, tenemos que hacerlo juntos, pero en aquellos puntos en que coincidimos.
Aquellos puntos que no coincidimos tenemos que dejarlos a un lado para lograr avances donde todos podamos beneficiarnos.
En este sentido creemos importante las alianzas estratégicas por el bien común de la humanidad.
¿Algo más que deseas agregar?
Creemos que el alto que nos ha hecho la pandemia, en este contexto del coronavirus, nos está llamando a definir realmente, que es lo esencial en la vida del ser humano.
Lo esencial es que empecemos a respetar la dignidad de las personas, que empecemos, a no ser tan individualistas y tan sectarios.
Entender que, debemos ser diversos, en muchas cosas, pero que el ser humano tiene una esencia que tiene que ser respetada, su dignidad de persona, con derechos básicos y fundamentales.
Tenemos la oportunidad de desestructurar, esos estereotipos, esos estigmas y también, como ir a lo esencial, a lo básico, a lo que nos hace seres distintos, pero también igual, con puntos en comunes que nos ayudan a seguir habitando este mundo, preservando la vida de cada uno de sus habitantes, a eliminar esa cultura del descarte, porque a todo le ponemos un calificado y nos desvalorizamos unos a otros.
Es el momento de tumbar los muros y hacer puentes para que la humanidad, se reconcilie consigo misma.








