Managua, 9 de julio de 2025. Con la participación de más de 600 protagonistas de todo el país, Nicaragua celebró este martes su Primer Congreso Nacional de Medicina Natural y Terapias Complementarias, consolidando un proceso político y sanitario que apuesta por la integración de saberes ancestrales en el sistema de salud pública.
El evento se desarrolló en el Centro de Convenciones “Olof Palme” en Managua, y contó con una feria paralela de medicina natural donde cerca de 200 productores ofrecieron servicios terapéuticos y remedios tradicionales en más de 126 quioscos. Reflexoterapia, acupuntura y mesas temáticas formaron parte de la oferta.
La ministra de Salud, Ofelia María Villalobos Bravo, afirmó que este congreso es resultado de una visión de Estado que ha promovido la medicina ancestral como un derecho popular. “Gracias al liderazgo del Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, se ha logrado restituir el derecho a la medicina natural, integrándola desde hace más de una década al modelo de salud familiar y comunitario”, expresó.
Durante el acto inaugural, Villalobos rindió homenaje al doctor Óscar Debbe, pionero en la institucionalización de la medicina natural en Nicaragua. “Volvemos a nuestras raíces indígenas, ancestrales y afrodescendientes”, dijo, subrayando el carácter identitario y descolonizador de estas prácticas.
Intercambio de saberes y visiones integrales de salud
El Congreso reunió a participantes de todo el país, incluidos representantes del Caribe Norte y Sur, que compartieron experiencias y conocimientos sobre el uso de plantas medicinales, atención a emergencias con recursos naturales y la integración de estas prácticas en clínicas y centros comunitarios.
“Estamos uniendo a toda Nicaragua con una sola visión: fortalecer la salud desde nuestra cultura”, destacó Guidien Morales, coordinador de medios tradicionales en Bilwi, quien recordó que las comunidades originarias ya contaban con sus propias «farmacias naturales» antes de la expansión de la medicina convencional.
Uno de los testimonios más representativos fue el de Simón Benito Zenón, médico natural de la Costa Caribe, quien relató cómo su comunidad atiende mordeduras de serpientes con hierbas y conocimientos transmitidos de generación en generación. “Venimos a compartir con los hermanos del Pacífico lo que hemos practicado desde tiempos ancestrales”, señaló.
Un modelo sanitario con rostro propio
La inclusión de la medicina natural en el sistema de salud nicaragüense no es un hecho aislado, sino parte de una política nacional que busca integrar saberes populares con el enfoque biomédico, reconociendo el valor de la interculturalidad en la atención a la salud.
En contraste con la mercantilización farmacéutica dominante en muchos países de América Latina, Nicaragua avanza en la institucionalización de formas alternativas, comunitarias y culturalmente arraigadas de sanación, respaldadas por legislación nacional y una estrategia de promoción activa desde el Ministerio de Salud.
Este evento nacional no solo consolidó el papel de los médicos naturales en el sistema público, sino que también abrió espacio a la comercialización responsable de productos, la formación técnica y el rescate de tradiciones como parte del proyecto político-sanitario del país.
Con una danza ritual dedicada a los ancestros y un llamado a revalorizar el vínculo entre cuerpo, comunidad y territorio, el Congreso culminó con un mensaje claro: la salud no se reduce a lo clínico, sino que es un derecho integral que abarca identidad, cultura y dignidad.








