El Consejo Nacional de Personas con Discapacidad (CONAPDIS), mediante respuesta oficial firmada por el funcionario Santiago Blanco Zúñiga, reconoció que actualmente se encuentra “realizando un trabajo” en materia de accesibilidad para personas sordas, sin detallar protocolos específicos, plazos ni resultados concretos.
La información fue brindada tras una consulta periodística que buscaba esclarecer las acciones institucionales en torno a la inclusión de personas con discapacidad auditiva en los servicios públicos.
En relación con la existencia de protocolos, lineamientos o políticas institucionales, la institución indicó de forma escueta que “en este momento, la institución realiza un trabajo en ese sentido”, lo que evidencia la ausencia de normativa consolidada o publicada al momento de la consulta.
Sobre la disponibilidad de intérpretes de Lengua de Señas Costarricense (LESCO), CONAPDIS señaló que cuenta con “personal institucional capacitado en Lesco para la atención”. Sin embargo, no se especificó si este personal cumple funciones permanentes como intérpretes, ni si existe cobertura suficiente para garantizar atención en todos los servicios y horarios.
En cuanto a programas y proyectos dirigidos a la inclusión, la respuesta institucional reiteró de forma general que “todo el accionar de la institución está orientado a ese fin”, sin mencionar iniciativas específicas, indicadores de impacto o poblaciones meta diferenciadas.
Respecto a la capacitación del personal, se informó que el Programa Institucional de Capacitación (PIC) “ha incluido acciones de capacitación para la correcta atención de todos los públicos”. No obstante, no se detallaron contenidos, frecuencia, niveles de especialización ni evaluación de dichas capacitaciones en materia de atención a personas sordas.
En el ámbito de la información accesible, la institución aseguró que “todos los materiales informativos multimedia incluidos en campañas institucionales contienen Lesco”. Esta afirmación, de carácter amplio, no fue acompañada de ejemplos verificables ni enlaces que permitan corroborar su cumplimiento en la práctica.
Finalmente, ante la consulta sobre estrategias generales de accesibilidad, la respuesta volvió a insistir en que “todo el accionar de la institución está orientado a ese fin”, sin aportar elementos adicionales que permitan dimensionar la política institucional más allá de una declaración de principios.
Vacíos de información y falta de trazabilidad
El análisis de la respuesta evidencia un patrón reiterativo: afirmaciones generales sin respaldo en datos concretos, ausencia de documentación pública y falta de indicadores que permitan evaluar el grado real de cumplimiento de los derechos de las personas sordas.
Si bien CONAPDIS plantea una orientación institucional hacia la inclusión, la carencia de detalles sobre protocolos, cobertura efectiva de servicios en LESCO y resultados medibles plantea interrogantes sobre la implementación real de estas políticas.
Un reto pendiente en la institucionalidad pública
La accesibilidad para personas sordas no solo implica capacitación básica del personal, sino la existencia de mecanismos estructurados, intérpretes profesionales disponibles, materiales accesibles verificables, políticas institucionales claras y públicas.
En este contexto, la respuesta de CONAPDIS deja abierto el debate sobre el nivel de avance real en la garantía del derecho a la comunicación y al acceso a servicios en igualdad de condiciones para la población sorda en Costa Rica.







