Por Diego Morales
Comentario
A lo lejos escucho las voces de mis recuerdos, a lo lejos escucho las risas que me dieron tanta felicidad.
Cierro mis ojos y te veo, si veo tu sonrisa, que cual felicidad, si no fue la que tu me diste, me entregaste y yo con fantasía tome para hacerla mía.
Lejos si lejos estas de mi. Mágico destino fue que nos unió, pero este mismo destino nos separo.
Destino no te odio por habernos separado, más he de agradecerte, ya que nos uniste y nos hiciste conocer el amor, el odio, el miedo y fortaleza y te doy gracias por ello.
Ella ya no está acá conmigo por eso cierro los ojos para verte, escucharte y sentirte.
Lejos si lejos de mí estas, te fuiste y me abandonaste.
Lloro por ti al no sentir tu compañía, tus risas, besos y caricias.
Lloro pero no sufro, ya que pienso que aunque egoísta fuiste, ya descansaras, mi tristeza la transformaras en tiernos recuerdos, felices recuerdos que tú y yo vivimos.
Al cerrar los ojos te miro y escucho, pero falta me hace sentir tu piel, tus abrazos, esos labios que en momentos difíciles me refugiaba en ellos.
Al no tenerte más conmigo mi corazón llora, pero en mi siempre estarás. Y doy gracias por ello.
Corazón que grita en silencio las alegres tristezas que en mi vida has estado, risas amargas de alegres recuerdos, si tú que me ha enseñado que las lagrimas son de felicidad y dolor.
Hermosa la noche en donde podrás escuchar las más grandes fantasías relatadas por cada una de las estrellas que con su seductora luz te atrae para puedas desear con anhelo esa ilusión que está en tu mirar.







