La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) informó que continúa en proceso de adecuación institucional para aceptar la Identidad Digital Costarricense (IDC) como mecanismo oficial de identificación en los Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (EBAIS) y hospitales del país. Mientras ese proceso concluye, las personas usuarias deberán continuar presentando la cédula física cuando sea requerida para verificar su identidad.
De acuerdo con la respuesta oficial de la Gerencia Médica, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) amplió, mediante la Resolución N.° 1120-E7-2026, el plazo para que las instituciones públicas y privadas adapten sus procedimientos para aceptar la Identidad Digital Costarricense hasta el 1 de enero de 2027.
La institución explicó que actualmente analiza, desarrolla las adecuaciones técnicas, operativas y normativas necesarias para incorporar este nuevo mecanismo de identificación en todos sus servicios.
Tendrá la misma validez jurídica
La CCSS recordó que la normativa emitida por el TSE establece que la Identidad Digital Costarricense posee la misma equivalencia funcional y jurídica que la cédula física, por lo que constituye un documento legalmente válido para identificarse en Costa Rica.
Sin embargo, aclaró que esa equivalencia podrá aplicarse plenamente dentro de la institución únicamente cuando finalicen las adecuaciones tecnológicas y de seguridad que permitan verificar de forma confiable la identidad digital de las personas usuarias.
Mientras ese proceso no concluya, continuará siendo obligatorio presentar la cédula física en aquellos trámites donde se requiera confirmar la identidad.
¿Qué sucede si una persona solo porta la cédula digital?
La respuesta institucional señala que, por el momento, una persona que llegue a un EBAIS u hospital únicamente con la cédula digital deberá ajustarse a los procedimientos actuales, ya que la aceptación oficial de la IDC aún no ha sido implementada por la institución.
Una vez concluido el proceso de adaptación, la CCSS comunicará los mecanismos de verificación y los procedimientos que deberán seguir tanto los usuarios como el personal de salud.
Personas con discapacidad y adultos mayores
Uno de los aspectos consultados fue la existencia de medidas especiales para personas adultas mayores y personas con discapacidad que puedan tener dificultades para recordar documentos o utilizar herramientas digitales.
Sobre este punto, la CCSS indicó que actualmente no existe un protocolo específico relacionado con el uso de la Identidad Digital Costarricense para estas poblaciones.
No obstante, recordó que la obtención de la cédula digital es completamente voluntaria y que ninguna institución puede exigirla como requisito exclusivo para brindar un servicio. La cédula física continuará siendo un documento válido de identificación.
Asimismo, explicó que existen mecanismos institucionales que permiten corroborar la identidad de las personas usuarias mediante la información disponible en los sistemas internos cuando las circunstancias lo permitan y de acuerdo con la valoración de riesgo realizada por las jefaturas de los servicios.
Habrá capacitación e información
La institución también confirmó que la implementación de la Identidad Digital Costarricense requerirá capacitación del personal, desarrollo de protocolos de seguridad, adecuaciones tecnológicas y ajustes operativos.
Una vez definidos estos lineamientos, la CCSS anunció que comunicará oportunamente a los funcionarios y a la ciudadanía los procedimientos, requisitos y mecanismos necesarios para utilizar la cédula digital dentro de los servicios de salud.
Una transición que deberá ser inclusiva
La respuesta de la CCSS evidencia que la incorporación de la Identidad Digital Costarricense representa un importante avance hacia la modernización de los servicios públicos, pero también plantea el desafío de garantizar que su implementación sea accesible para toda la población.
Especialistas en accesibilidad han señalado que cualquier proceso de digitalización debe contemplar apoyos para personas con discapacidad, personas adultas mayores y ciudadanos con escasas habilidades tecnológicas, evitando que la innovación genere nuevas barreras de acceso a la salud.
Mientras culmina el proceso institucional, la recomendación para los usuarios es continuar portando la cédula física cuando asistan a consultas, retiren medicamentos o realicen trámites administrativos en los establecimientos de la CCSS.










