
Jesús Sánchez
Después de las elecciones presidenciales en Venezuela la comunidad venezolana en Costa Rica reuniendo un aproximado de 1,286 exiliados, mayoría de ellos oposición del chavismo, organizaron el pasado jueves el “Foro por la Verdad y la Democracia” en el Hotel Intercontinental Escazú, como parte de sus actividades de protestas organizadas por el “Comando Simón Bolívar Costa Rica” quienes se unen a otras comunidades venezolanas en distintos países al igual que su líder Henrique Capriles en Venezuela, la oposición venezolana considera falta de transparencia y democracia en los comicios electorales que dio como ganador al presidente Nicolás Maduro, por lo exigen a la comunidad internacional así al Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) el conteo de votos uno a uno como muestra de transparencia de unos comicios que ellos consideran fueron ganados por el ahora ex candidato Henrique Capriles.
Declaraciones.

Desde el 15 de abril, día después de las elecciones el “Comando Simón Bolívar Costa Rica” ha realizado actividades de protestas como el cacerolazo convocado por Capriles desde Venezuela, así como una caravana de vehículos con recorrido especifico el pasado domingo 21 de abril que tuvo como objetivo llamar la atención de los medios de prensa nacionales, al igual de diferente figuras públicas como el ex presidente, premio nobel de la paz, Oscar Arias y la misma embajada de Estados Unidos en pavas.

Mientras fuera de Venezuela se nota un claro descontento de los exiliados venezolanos en diferentes partes del mundo, en Caracas, estadísticos aseguran que probabilidad de fraude en Venezuela es menor a uno en 25 mil trillones
A través de un análisis estadístico realizado por el Center for Economic and Policy Research (Centro de Investigación Económica y Política, CEPR por su sigla en inglés), demuestra que si fueran ciertas las denuncias por parte de la oposición venezolana, de que la victoria del presidente Nicolás Maduro se obtuvo por medio del fraude, sería prácticamente imposible haber obtenido el resultado que arrojó la auditoría del 53 por ciento de las máquinas de votación que se llevó a cabo al final de la jornada del 14 de abril en Venezuela.
Las posibilidades de obtener el resultado de la primera auditoría, si la elección venezolana fuese un fraude, serían menores a uno en 25 mil trillones. Además, el análisis estadístico demuestra que la auditoría no pudiese arrojar un resultado diferente para la elección presidencial en ese país suramericano.
Mark Weisbrot, codirector del CEPR, aseveró que el Gobierno de Estados Unidos debiera saber sobre estos estudios estadísticos, ya que aún “resulta difícil explicar por qué se están negando a reconocer al presidente electo en contraposición a todos los países de América Latina y de la mayor parte del mundo.”






