Alajuelita, 15 de junio de 2025 – Este domingo, el cantón de Alajuelita celebró con orgullo una jornada cargada de memoria, cultura y esperanza en el futuro, con la realización del proyecto Museo de Arte y Cultura Alajueliteña. La actividad tuvo lugar en el salón parroquial de la Parroquia Santo Cristo de Esquipulas, desde las 10:00 a.m., con una notable participación de agrupaciones juveniles, artistas locales, organizaciones comunitarias e instituciones públicas.
Con el lema “historia viva, herencia tica y juventud con futuro”, el evento buscó visibilizar la riqueza cultural del cantón, fortalecer la identidad local e impulsar el rol protagónico de la juventud en los procesos sociales. La jornada incluyó exposiciones artísticas, presentaciones de música y danza folclórica, muestras gastronómicas, así como un recorrido visual por los hitos históricos del territorio.
La voz de la alcaldesa
Durante el acto de apertura, la actual alcaldesa de Alajuelita —la primera mujer electa para este cargo— dirigió un emotivo mensaje a la juventud y a las organizaciones presentes:
“Los jóvenes son el presente y el futuro de Costa Rica. Agradecemos mucho que estén dando la milla extra”, señaló.
Destacó también la labor de agrupaciones como los Boy Scouts y Guaria Morada, resaltando su capacidad de organización, su aporte a la comunidad y la importancia de brindarles más espacios de participación.
“Es importante que los jóvenes se empoderen como estas agrupaciones que se han venido abriendo camino”, afirmó.
Una historia con raíces profundas
Como parte de la actividad, se presentó un repaso visual y narrativo de la historia de Alajuelita, desde sus orígenes como “La Lajuela” hasta su constitución como cantón el 4 de junio de 1909 mediante el decreto legislativo n.º 58. Se recordaron las luchas territoriales del siglo XIX, la importancia del café en la economía local y la construcción de espacios clave como la estación del ferrocarril, los antiguos puentes del río Tiribí y el Santuario del Santo Cristo de Esquipulas.
También se hizo memoria de personajes fundamentales como el padre Juan Garita y Rosendo Valenciano, quienes impulsaron obras religiosas y sociales en el cantón. La Cruz de Alajuelita, erigida en 1934, fue resaltada como símbolo de fe y cultura que todavía une a generaciones enteras.
Cultura, arte y resistencia
Las presentaciones artísticas incluyeron cuadros folclóricos del grupo Herencia Tica, que ilustraron con danza la historia del cantón, las tradiciones campesinas y los momentos de lucha por la tierra. Se recuperó la historia del chinchiví —una bebida fermentada popular en las festividades locales— y se rindió homenaje a las parteras que, durante décadas, acompañaron nacimientos en tiempos sin acceso a servicios médicos.
La memoria del antiguo Cine Roble Dagoberto, lugar de encuentro cultural, también fue evocada como parte del patrimonio urbano que ha evolucionado junto con la comunidad.
Una mirada al futuro
El evento dejó claro que Alajuelita no es solo un lugar con pasado, sino un cantón con presente activo y futuro vibrante. La alcaldesa cerró su intervención con un mensaje de aliento:
“Los jóvenes van a llegar, tienen que llegar. A veces se les ataca mucho en el tema político, pero hay que abrir la mente para ir por momentos importantes.”
Con más de un siglo de historia cantonal y una ciudadanía que apuesta por la cultura y la participación, Alajuelita continúa siendo un ejemplo de identidad, lucha y transformación.







