Debate presidencial del TSE del 11 de enero de 2026: seguridad, educación y choques políticos marcan una noche de contrastes
San José.
El pasado 11 de enero de 2026, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) celebró una nueva jornada del ciclo oficial de debates y presentaciones de candidaturas presidenciales rumbo a las Elecciones Nacionales 2026. En esta ocasión participaron Laura Fernández (Partido Pueblo Soberano), Eliécer Feinzaig (Partido Liberal Progresista), Ronny Castillo (Aquí Costa Rica Manda), José Aguilar (Avanza) y Claudio Alpízar (Esperanza Nacional).
El espacio, transmitido por Canal 13 y retransmitido por otros medios públicos y digitales, se desarrolló bajo el formato definido por el TSE con apoyo de FLACSO-Costa Rica, estructurado en bloques temáticos sobre seguridad, salud, educación, empleo y costo de vida, además de un segmento de interpelaciones directas entre candidaturas. El tono del debate osciló entre la exposición programática y el enfrentamiento político directo, con momentos de alta tensión.
Presentaciones iniciales: perfiles y narrativas
En su primera intervención, Ronny Castillo se presentó como un rostro nuevo en la política electoral. Se definió como banquero de inversión, proveniente del sector privado, y aseguró representar a una nueva generación dispuesta a liderar el país en un contexto global fragmentado. Su discurso apostó por la innovación, la articulación institucional y el uso de tecnologías como la inteligencia artificial.
Por su parte, Eliécer Feinzaig reforzó su identidad liberal al declararse defensor de las libertades, advirtiendo que Costa Rica enfrenta “peligros serios” vinculados al narcotráfico y el crimen organizado. Planteó como ejes centrales la seguridad, la reactivación económica y el rescate del sistema de salud, con un fuerte énfasis en la eficiencia del Estado.
Laura Fernández, politóloga de 39 años, destacó que Costa Rica es un “país extraordinario” con todas las condiciones para salir adelante. Defendió al actual gobierno, afirmando que “empezó a poner orden”, y posicionó su candidatura como una opción de continuidad, especialmente en materia económica y de seguridad.
José Aguilar inició agradeciendo a Dios y afirmando sin rodeos su aspiración presidencial. Alertó sobre una crisis profunda, con especial énfasis en la educación, a la que calificó como “en llamas”. Insistió en que “las palabras se las lleva el viento” y pidió evaluar trayectorias y hechos concretos.
Finalmente, Claudio Alpízar felicitó a la ciudadanía que se informa y participa del proceso electoral. Se presentó como una alternativa necesaria, cuestionó el nivel actual de la política y reivindicó su identidad socialdemócrata, marcando distancia crítica con el PLN, partido del que proviene.
Empleo y economía: cifras, informalidad y disputas
El tema económico generó uno de los primeros choques. Feinzaig afirmó que un 45 % de la población ocupada se encuentra en la informalidad, criticó los impuestos altos para quienes emprenden y vinculó el crecimiento del empleo informal con el avance del narcotráfico. Destacó su manejo de cifras y defendió las reformas impulsadas por su partido, incluyendo la eliminación de impuestos.
Laura Fernández rechazó esa lectura y sostuvo que Costa Rica está creando empleo, subrayando el aumento de personas aseguradas y la necesidad de consolidar la llamada “economía jaguar”. Propuso incentivos para la contratación de personas mayores de 45 años y apeló al optimismo sobre las capacidades nacionales.
Desde otra perspectiva, Ronny Castillo planteó trabajar con la banca para el desarrollo y fortalecer la banca pública, mientras Feinzaig replicó que dicho sistema “no ha cumplido su potencial”. Aguilar, por su parte, propuso créditos como herramienta para enfrentar la crisis educativa y productiva.
Seguridad: mano dura, coordinación e inteligencia artificial
La seguridad fue uno de los ejes más confrontativos del debate. Laura Fernández afirmó que es un tema esencial y prometió “mano dura”, recuperación del territorio nacional y el uso de inteligencia artificial en tareas de seguridad. Defendió la instalación de escáneres en los puertos y la propuesta de una megacárcel, generando reacciones encontradas.
Feinzaig sostuvo que la seguridad requiere coordinación efectiva de los cuerpos policiales y lanzó una de las críticas más duras de la noche al afirmar que, si se continúa con el proyecto político que representa Fernández, “la delincuencia subirá”.
Ronny Castillo coincidió en la necesidad de inteligencia artificial y trabajo articulado, pero señaló que, aunque hay recursos asignados a seguridad, existe dinero sin ejecutar. José Aguilar habló de la “peor crisis de seguridad” y propuso un Consejo de Seguridad Ampliado que incluya incluso a la iglesia.
Claudio Alpízar, en la misma línea, sostuvo que los sitios peligrosos están identificados, llamó a proteger las fronteras y cuestionó lo que considera intentos de negocios alrededor de la seguridad.
Educación: diagnósticos opuestos y referencias internacionales
En educación, las posiciones fueron marcadamente divergentes. Aguilar habló de un sistema “en ruinas”, con centros educativos bajo órdenes sanitarias y estudiantes que egresan sin saber leer. Feinzaig responsabilizó al PAC, asegurando que “destrozó la niñez”.
Laura Fernández defendió la gestión reciente, afirmando que se logró estabilizar la educación, construir centros educativos y llevar internet a todas las escuelas. Estas afirmaciones fueron duramente cuestionadas por Claudio Alpízar, quien calificó a la exministra de Educación de este gobierno como un “fracaso” por no presentar una ruta clara.
Ronny Castillo insistió en recuperar a Costa Rica como país de la educación, apostando por la lectoescritura, mientras Aguilar llamó a observar modelos como Estonia y Finlandia. Feinzaig cerró este bloque destacando que la mayor riqueza del país es su gente y que se debe apostar por la formación para la empleabilidad.
Salud y CCSS: listas de espera y acusaciones cruzadas
El bloque de salud estuvo dominado por la crisis de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Aguilar calificó las listas de espera como una tragedia nacional. Castillo propuso financiar la deuda de la CCSS en 10 años, traer especialistas extranjeros y apoyar la medicina regenerativa.
Feinzaig habló de EBAIS móviles y de reincorporar especialistas costarricenses que, según dijo, han sido excluidos. Laura Fernández aseguró conocer la institución por su participación en la directiva del INDER y prometió “rescatar la CCSS”.
Claudio Alpízar defendió la autonomía de la CCSS, denunció intentos de negocios con cooperativas y lanzó una acusación directa: en las listas legislativas del partido de Fernández, dijo, hay candidatos que no pagan la CCSS.
Choques políticos y cierre del debate
El intercambio final estuvo marcado por acusaciones personales y políticas. Aguilar y Feinzaig coincidieron en señalar que el partido de Laura Fernández lleva candidatos vinculados, según ellos, a la defensa del narcotráfico. Fernández respondió acusando a sus rivales de “manotear datos” y relativizó el peso legislativo actual del PLP.
No faltaron alusiones al pasado partidario: Fernández calificó a Alpízar de “resentido liberacionista”, mientras este rechazó lo que llamó una “ortodoxia chavista”. Ronny Castillo cuestionó los antecedentes de liderazgo de Feinzaig, y este defendió la seriedad de sus planteamientos.
En sus mensajes finales, Feinzaig llamó a votar por el PLP el 1.º de febrero, Aguilar pidió no creer en encuestas y apostar por liderazgo, Castillo habló de un mundo fragmentado y de la dificultad de alcanzar mayorías legislativas, Alpízar insistió en una alternativa sin estructuras tradicionales y Fernández cerró apelando directamente a la ciudadanía desde sus hogares.
Un proceso electoral en marcha
Este debate formó parte del esfuerzo del TSE por presentar oficialmente a las 20 candidaturas presidenciales, en cuatro programas transmitidos entre el 9 y el 12 de enero de 2026, con un formato común y reglas aceptadas por todas las personas participantes. La iniciativa busca fortalecer el voto informado en un contexto de alta fragmentación política y crecientes tensiones sociales.
La jornada del 11 de enero dejó claro que la campaña entra en una fase más confrontativa, donde seguridad, educación y salud se consolidan como los ejes centrales del debate público, mientras el electorado costarricense se prepara para acudir a las urnas en uno de los procesos más disputados de los últimos años.







