La Defensoría de los Habitantes destacó la importancia de la correcta aplicación del régimen especial de tránsito para los vehículos de emergencia, así como la necesidad de fundamentar adecuadamente cualquier propuesta que busque extender esos beneficios a otros sectores profesionales, como el personal médico.
En respuesta a una consulta realizada por este medio, el funcionario Ahmed Tabash Blanco explicó que la Ley de Tránsito, en su artículo 110, establece excepciones para los vehículos de emergencia —como ambulancias, patrullas y unidades de rescate—, permitiéndoles estacionar temporalmente en zonas restringidas cuando estén realizando labores propias de su función y utilicen señales visuales o sonoras que lo acrediten.
Tabash resaltó que esta regulación busca garantizar la atención oportuna en situaciones críticas, al tiempo que mantiene la seguridad vial y el orden público. La normativa, añadió, “contempla distintos regímenes especiales para estos vehículos, en aspectos como límites de velocidad, uso de carriles y zonas de estacionamiento, todo dentro de un marco de responsabilidad y comprobación de funciones”.
Consultado sobre los casos de profesionales de la salud que utilizan vehículos particulares para atender emergencias o visitas domiciliarias, el funcionario señaló que, de presentarse propuestas para incluirlos dentro de ese régimen, estas deberían basarse en comprobaciones fehacientes de que se está realizando una labor médica urgente, lo cual implicaría un proceso de análisis técnico y legal.
La respuesta de la Defensoría refleja una interpretación precisa del marco normativo actual, al tiempo que deja abierta la posibilidad de futuras discusiones sobre mecanismos que faciliten la labor médica en situaciones de emergencia, siempre dentro de los límites que garantizan la seguridad y la transparencia en la aplicación de la ley.
El tema forma parte de una investigación periodística sobre movilidad, emergencias médicas y derechos de las personas usuarias del sistema de salud, inspirada en experiencias internacionales como la del Reino Unido, donde algunos gobiernos locales otorgan permisos especiales de estacionamiento al personal sanitario.
En Costa Rica, el diálogo institucional sobre esta materia podría contribuir a fortalecer la coordinación entre las autoridades de tránsito, los servicios de salud y los gobiernos locales, para asegurar una atención más eficiente y humana ante emergencias médicas en la vía pública.








