Ciudad de Guatemala, 10 de abril de 2025 – La alarmante presencia de microplásticos en los principales cuerpos de agua de Guatemala fue revelada este miércoles en una conferencia de prensa dirigida por el conservacionista y fotógrafo Sergio Izquierdo, miembro del equipo de National Geographic. El especialista presentó los hallazgos de una reciente investigación que muestra la magnitud de la contaminación en lagos y ríos del país centroamericano.
De acuerdo con el estudio, promovido por la fundación Rescue The Planet en colaboración con dos universidades privadas guatemaltecas, el lago de Atitlán, considerado el más profundo de Centroamérica y uno de los principales destinos turísticos del país, contiene 128.763 microplásticos por kilómetro cuadrado de superficie. Aún más preocupante, el lago Petén Itzá, ubicado en el departamento de Petén, registra 150.000 partículas de microplástico por kilómetro cuadrado.
Izquierdo también alertó sobre la presencia de microplásticos en mosquitos hallados en playas del océano Pacífico, advirtiendo sobre su impacto en toda la cadena alimenticia. “Esto es un peligro porque lo transmiten a todo el ecosistema que les rodea”, afirmó el ecologista, subrayando que la problemática va más allá del medio ambiente, afectando también la economía local y la salud de la población.
En un esfuerzo por frenar esta crisis ambiental, Rescue The Planet ha emprendido una campaña de sensibilización con más de 50 mil estudiantes de secundaria, promoviendo el conocimiento sobre los efectos de los microplásticos y el uso de herramientas prácticas para el reciclaje.
El evento también contó con la participación de Mirko Puig, jefe adjunto de la misión de la Unión Europea en Guatemala, quien respaldó los hallazgos del informe. Puig enfatizó la necesidad de desarrollar una estrategia integral que involucre a todos los sectores económicos del país para mitigar los efectos del cambio climático. Asimismo, señaló que existen planes de cooperación con el Gobierno guatemalteco y entidades privadas, orientados a preservar la biosfera maya en el norte del país y reducir la contaminación del río Motagua, uno de los principales afluentes que desemboca en el mar Caribe.
La situación descrita plantea un serio desafío para las autoridades guatemaltecas y para la ciudadanía en general, quienes deberán asumir un rol activo en la protección de los recursos hídricos y la biodiversidad. Mientras tanto, los expertos insisten: la educación ambiental y el compromiso multisectorial son fundamentales para revertir esta creciente amenaza.







