José Luis Castro Vásquez, nacido el 31 de marzo de 1973 en Santa Rosa de Río Jiménez, provincia de Limón, es un referente en la lucha sindical en el sector bananero costarricense. Hijo de Felipa Vásquez Vásquez y Antonio Castro Rugama, José Luis ha dedicado su vida a la defensa de los derechos laborales de los trabajadores bananeros. Actualmente reside en Monte Verde de Pacuarito, Siquirres, junto a su esposa Ana Iris Mora Vargas y su hija Ana Karina Castro Mora.
Una vida marcada por el trabajo y la lucha.
Desde muy joven, Castro comenzó su vida laboral en el sector bananero. A los 15 años, trabajando para la Standard Fruit Company durante sus vacaciones escolares, comenzó a adquirir experiencia en una amplia gama de trabajos, tanto en empacadoras como en campos de cultivo. Este temprano compromiso con el trabajo refleja la necesidad económica de su familia, que lo llevó a dejar sus estudios secundarios para contribuir a los ingresos del hogar.
A lo largo de su trayectoria, José Luis utilizó tareas diversas en la industria, desde la desfloración , el embolsado hasta labores más exigentes como la fumigación y la cosecha. Este conocimiento profundo del trabajo bananero lo preparó para comprender las dificultades que enfrentan los trabajadores y para convertirse en un líder sindical comprometido.
El nacimiento de UNTRAATLA
En 2017, ante la implementación de la reforma procesal laboral y las constantes violaciones a los derechos de los trabajadores, José Luis tomó la iniciativa de organizar un sindicato para defender a sus compañeros. Así nació la Unión de Trabajadores del Atlántico (UNTRAATLA), de la cual fue elegido Secretario General en 2018, cargo que ha ocupado durante tres períodos consecutivos.
UNTRAATLA se ha enfrentado a grandes desafíos, como la oposición de empresas como la Corporación de Desarrollo Agrícola del Monte SA, que ha dificultado la negociación de una convención colectiva. Sin embargo, el sindicato ha logrado avances importantes en la defensa de la salud ocupacional, la regulación de jornadas laborales y la denuncia de prácticas laborales desleales.
La lucha sindical y los desafíos estructurales
José Luis reconoce las dificultades de movilizar a los trabajadores en un entorno donde las largas jornadas y las condiciones económicas limitan su participación activa. A pesar de ello, «creemos firmemente que la unión y las protestas en las calles son fundamentales para fortalecer la democracia y garantizar el respeto de los derechos laborales».
Entre las principales preocupaciones de Castro se encuentran la falta de unión entre los sindicatos bananeros y la lentitud del sistema judicial para resolver casos de violaciones laborales. Actualmente, UNTRAATLA lleva un proceso en el Juzgado de Matina que ha tardado más de cuatro años sin una resolución definitiva. Esta situación evidencia las limitaciones del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) en la defensa de los derechos laborales.
Compromiso con la comunidad y el futuro del sindicalismo
Además de su trabajo sindical, José Luis participa activamente en organizaciones religiosas y comunales en su localidad. Su visión del sindicalismo va más allá de la defensa de los derechos laborales; busca también promover la solidaridad entre los trabajadores y fomentar una mayor cohesión entre las organizaciones sindicales del país.
Castro es crítico con el sistema democrático actual, al que acusa de estar influenciado por los intereses de las élites económicas. No obstante, reafirma su compromiso con la democracia como el mejor camino para alcanzar la justicia social, siempre que se fortalezca la movilización popular y se reduzcan las barreras que enfrentan los trabajadores.
Un legado de resistencia y esperanza.
La historia de José Luis Castro Vásquez es la de un líder sindical que ha enfrentado adversidades con determinación y valentía. Su lucha por la justicia laboral en el sector bananero refleja no solo su compromiso personal, sino también la resistencia de miles de trabajadores que buscan una vida digna en una industria fundamental para la economía costarricense.
Su ejemplo inspira a continuar trabajando por un sindicalismo más fuerte, unido y capaz de transformar la realidad de los trabajadores del país. Para José Luis, el futuro del movimiento sindical radica en la unidad, la formación y la movilización, valores que él encarna en su día a día como líder y como trabajador.









