La tragedia ocurrida en Cahabón, Alta Verapaz, Guatemala, donde una explosión de pirotecnia dejó decenas de heridos, ha reavivado el debate sobre el impacto de los juegos artificiales en la sociedad, especialmente en las personas con autismo, animales y el medio ambiente.
El incidente: una festividad marcada por el desastre
El pasado martes 3 de diciembre, durante una celebración religiosa en el parque central de Cahabón, un artefacto pirotécnico que debía emitir 600 disparos en secuencia explotó de manera descontrolada. La fuerza de la detonación alcanzó a decenas de personas, incluidos niños y personas adultas mayores, quienes sufrieron quemaduras, lesiones oculares y daños auditivos.
Videos difundidos en redes sociales muestran el caos que se desató tras el estallido, agravado por la ubicación remota del municipio, que dificultó la respuesta inmediata de los socorristas.
La tragedia subraya los peligros inherentes al manejo de pólvora, especialmente en eventos masivos y mal regulados.
Este incidente no solo dejó un saldo de heridos, sino también la necesidad de revisar las prácticas culturales y legales relacionadas con la pirotecnia.
Impacto en personas con autismo y animales.
Más allá de los heridos, el uso de pirotecnia afecta gravemente a personas con autismo y a los animales. Las explosiones y luces intensas generan estímulos sensoriales que pueden provocar crisis severas en quienes tienen hipersensibilidad auditiva y visual.
En animales, los estruendos suelen causar pánico, lo que lleva a extravíos, accidentes o incluso la muerte.
Diversos estudios y organizaciones internacionales han hecho llamados para restringir o regular su uso, especialmente durante festividades, priorizando alternativas menos invasivas, como los espectáculos de luces LED o drones.
Regulación en otros países
En Costa Rica, por ejemplo, la Municipalidad de San José ha intentado restringir el uso de pirotecnia sonora en eventos oficiales.
Estas han generado controversia entre empresarios del sector, quienes argumentan pérdidas económicas significativas, pero también han recibido respaldo de grupos ambientalistas y defensores de personas con discapacidad.
El país incluso debate un proyecto de ley, el 23.572, que busca regular el uso de pólvora sonora en actividades públicas y privadas, que es respaldado por organizaciones como Frente por la vida, que su coordinador y vocero es Juan Carlos Peralta.
Reflexión y alternativas sostenibles
La tragedia en Guatemala y las discusiones en países como Costa Rica nos llevan a reflexionar sobre cómo equilibrar las tradiciones culturales con la protección de los derechos de las personas más vulnerables y el bienestar animal.
Los gobiernos locales y nacionales tienen la responsabilidad de promover alternativas seguras y sostenibles, educar a la población sobre los riesgos y establecer normas claras para prevenir tragedias futuras.
El caso de Cahabón no solo es un llamado a la solidaridad con las víctimas, sino también a la acción para construir una convivencia más inclusiva y responsable con nuestro entorno.







