Jesús Sánchez
Te has preguntado qué está pasando con el mundo actual, donde el amor es solo una palabra sin valor, en un mundo donde es más fácil conseguir sexo que una persona monógama, dispuesta a enfrentar los malos momentos y superar sus errores junto a su pareja para ser alguien mejor.
No cabe duda que vivimos una nueva era, pero también la pérdida de valores sociales y personales que dejan mucho que desear, actualmente luchas que habían sido dignas de un apoyo popular se han vuelto solo sucios símbolos que cubren otros intereses que tienden a beneficiar a quienes alimentan el morbo y las mentes de quienes se abren camino en la vida llenándolas de basura.
Actualmente veras por diferentes medios temas que dicen defender la diversidad sexual, el feminismo, la vida, la religión entre muchas cosas más.
¿Pero esto es real?
Una pregunta difícil de responder cuando vez iglesias de diferentes tendencias, donde tras sus puertas se esconden abusos sexuales, enriquecimiento económico así como falsos profetas como lo llama el libro más antiguo, la Biblia.
No olvidemos la injusticia social y discriminación de gay y lesbianas en algunos países, mas sin embargo cuando observas a estas personas con cierto poder manipulable que utilizan sus conocimientos para destruir o corromper las mentes ingenuas carentes de experiencia para saciar sus deseos enfermizos de sexo sin importar a quienes dañen, te detienes y piensas, ¿De verdad todos merecen este respeto a sus preferencias sexuales? Ó salvo algunos?
Debemos recordar que las mujeres siempre han sido calificadas como el sexo débil, siendo el sexo más fuerte, más sin embargo la lucha de años del feminismo para erradicar el machismo del hombre, se ve opacado cuando logras ver que este movimiento que nació cuando la mujer era considerada de poco valor y vista como un objeto sexual, hoy en día es casi solo un pensamiento machista que coloca al hombre como un troglodita para poder justificar y cubrir el libre lesbianismo sin valores donde para vivir la vida debes tener sexo con cualquiera sin importar el lugar ó vista de quienes, es ahí donde piensas, ¿Qué mundo es este?
Los valores y el respeto a sí mismo como ser humano se han perdido, dejando un ciclo de vida donde el sexo, las drogas y una supuesta libertad e igualdad de derechos, solo es una fantasiosa vida inexistente que brinda felicidad sin esfuerzo pero que al final te dejara solo.
La falta de conocimiento en la juventud actual se alimenta de pornografía auditiva, para tener sexo fácil sin importar riesgos, donde una lesbiana piensa que es más hombre un violador que el hombre común que te ofrece servir un fresco o abrir la puerta del carro, señalándolo de machista, dejando ver el trastorno límite de la personalidad de estas supuestas feministas.
Cuando hablamos de amor, según el lenguaje feminista y diverso, es algo que encierra solo sus pensamiento, dejando como poco creíble que dos personas monógamas puedan formar un hogar, ya que siempre existirá algo que criticar, la diferencia de edad, el ser jóvenes, el desinterés de la vida loca y no depender de redes sociales ó aplicaciones que te permitan coger con quien te envié solicitud, como es la manera popular y vulgar que se maneja actualmente “la sociedad moderna”
El antes y el después de ti mismo, te a hecho perder valorarte como ser humano y pensar que mientras sigas llenándote de la basura actual, que vez, escuchas y lees, solo te convierte en un zombi repetitivo que la sociedad quiere ver, olvidando que las cosas más sencillas tienen más valor, que los pequeños detalles son inolvidables, que el poder compartir con tu familia es más importante que ir al bar a escuchar la misma basura y ver la misma porquería, lamentablemente muchos han olvidado al ser humano que limpio tus lágrimas cuando más necesitaste, al ser humano que te compro tu helado preferido y subió al columpio por primera vez porque aun eras niño ó niña, quien corrió contigo en brazos porque morías de fiebre en busca de una cura, ¡Si olvidaste eso!, ya que dentro de la vida moderna eso ya no tiene importancia mientras tengas juventud y el tiempo pase, a espera de una nueva generación de futuro incierto en mundo en decremento donde es más importante tomarte un selfie que auxiliar al ser humano en agonía.







