World Vision Costa Rica puso en marcha con el apoyo de la Unión Europea en octubre del año 2020 un proyecto enfocado en el mejoramiento de la salud y de los derechos sexuales y reproductivos de los adolescentes de los 12 y hasta los 19 años, de la zona norte de nuestro país.
El tiempo de implementación fue establecido para 30 meses, y se desarrollaron once módulos formativos.
En total se capacitaron a 520 jóvenes y además se instruyó a 167 padres, madres y encargados de familia para dar un acompañamiento idóneo en el desarrollo integral de los jóvenes.
Se logró la integración de 115 personas líderes comunitarias vinculadas a Organizaciones de la Sociedad Civil, distribuidas en los 5 cantones del área de influencia del proyecto, con el fin de promover acciones en comunidad que mejoren el acceso a la información en temas de derechos sexuales y reproductivos para este tipo de población.
“Este proyecto que implementamos junto con la Unión Europea es una gran contribución para nuestro país, alcanzamos una gran cantidad de adolescentes, más de 400 mil a través de las campañas digitales de los 5 cantones de la zona norte del país. “Suave un toque” es una frase coloquial que todos utilizamos, pero lo que busca es hacer clic con los adolescentes para que ellos puedan detenerse a tomar decisiones seguras con lo que respecta a su proyecto de vida” mencionó Marilyn Leon, coordinadora de programas de World Vision Costa Rica.
A través de las campañas digitales (plataformas de Facebook y WhatsApp) se ha impactado a un total de 296.528 jóvenes y adolescentes durante el año 2021 y un total 478.434 de jóvenes y adolescentes para el año 2022, todo esto con información referente a salud sexual y reproductiva.
Para poder llevar a cabo dicho plan, se realizó un análisis investigativo de capacidades actitudes y prácticas (CAP), con el que se determinaron las mejoras en conocimientos de los jóvenes y adolescentes que formaron parte del proceso de capacitación. Así como un CAP para la población de padres, madres y encargados que participaron del proceso de sensibilización.
Estas acciones se pudieron desarrollar gracias al apoyo económico de la Unión Europea, logrando empoderar a jóvenes en sus derechos sexuales y derechos reproductivos y permitiéndoles tener una mejor toma de decisiones y potenciar elementos de auto protección.







