La Coordinación Hospitalaria de Donación y Trasplante del hospital Rafael Ángel Calderón Guardia celebró de una manera muy diferente este 6 de junio el día del Paciente trasplantado, en el vestíbulo de la Torre Este del establecimiento de salud.
Veinte pacientes trasplantados de diversos órganos como hígado, pulmón, corazón y riñón realizaron una clase de zumba que les permitió celebrar la vida y agradecer a la institución y a las familias de los donantes de órganos por esta nueva oportunidad de vida, demostrando la funcionalidad que tienen luego de haber recibido un órgano nuevo.
Un ejemplo de ello fue doña María de los Ángeles Castillo Alemán con quince años de trasplantada de corazón, quien esperó en su momento durante un año después del parto de su hija menor y de un infarto para recibir su órgano, que hoy orgullosa demuestra el éxito de la cirugía y del programa de trasplante de corazón de este centro de salud.
“Mi vida después de haber pasado por esta cirugía ha sido bastante normal, he tenido altibajos de otras enfermedades, hace poco me hicieron una cirugía de colon en donde me diagnosticaron un cáncer, pero gracias a Dios con la cirugía en febrero no necesité ni radioterapia ni quimioterapia” comentó doña María.
Por su parte, don Carlos Zamora, con cuatro años de ser trasplantado de hígado, es todo un ejemplo a seguir ya que recientemente corrió la maratón de San José luego de realizar un mes de entrenamiento para prepararse para esta prueba.
“Terminé esta prueba con muy buen tiempo, mejor del que estaba haciendo en los entrenamientos, donde hacía recorridos similares al que se hacía en la maratón, además de otros ejercicios para fortalecer otras partes del cuerpo.” indicó Don Carlos.
La doctora Marieta Dailey Araya, coordinadora de donación y trasplante y encargada de la actividad, comentó que a la actividad también se invitó pacientes que están a la espera de algún trasplante con la finalidad de que sean parte desde ya de esta comunidad tan linda que se ha generado a través de los años gracias al altruismo de tantas personas.
“Este tipo de actividades permiten a pacientes que están a la espera de un trasplante de cualquier órgano tener la esperanza que pronto llegará su momento, y les quita los temores que muchas veces tienen, como por ejemplo, qué me va a pasar luego de un trasplante”, indicó la coordinadora de este centro de salud.
“Instamos a las personas a donar, a dar vida, a permitirle a varias personas que están esperando un órgano a tener esperanza, nuestro hospital con estos pacientes ha demostrado a través del tiempo que los proceso son seguros y nos han permitido brindar vida y unir familias”, concluyó Dailey Araya.







