Alberto Cabezas /Foto-Medios
“Vivo en un barrio antiguo del centro de la Ciudad de México, en un segundo piso y no pude evacuar porque no hay las condiciones de accesibilidad necesarias para ello, tras el terremoto que se vivo mi país de magnitud de 7.5” argumento Mauricio Melgar Álvarez, quien es Trabajador del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Melgar es una persona con discapacidad motriz, vive con secuelas de parálisis cerebral infantil, nació a los seis meses y medio de gestación y tiene movilidad limitada por una parálisis parcial en sus piernas, por lo que utiliza como su ayuda técnica para movilizarse un bastón.
Con Melgar conversó el Periódico Informativo JBS.
¿Fueron realmente respaldadas las personas con discapacidad tras el terremoto en México?
La protección de las personas con discapacidad ante situaciones de riesgo y emergencia humanitaria es uno de los grandes pendientes en nuestro país.
Hace años, al realizar el Macro-simulacro nacional para conmemorar el aniversario del terremoto de septiembre de 1985, quienes vivimos con alguna discapacidad y trabajábamos en el sector público, recibíamos la indicación de “tomarnos el día”, lo cual evidenciaba una incapacidad para incluirnos en los protocolos de protección civil.
Si bien es cierto que, con el tiempo ha habido algunos avances y cambios favorables al respecto, por experiencia puedo decir que muchas veces la salvaguarda de nuestras vidas depende más de la buena voluntad y la solidaridad de nuestros colegas y amigos, que de los procedimientos institucionalizados.
La protección civil y la atención hacia nuestro colectivo frente a las situaciones de emergencia humanitaria es otro de los ámbitos donde es fundamental cambiar la percepción de los brigadistas y el personal especializado.
Es urgente también, mejorar las condiciones de accesibilidad al entorno físico y la información, con un enfoque de protección civil frente a las contingencias y desastres naturales.
¿Se encuentran en calamidad las personas con discapacidad en México tras meses de la llegada del Covid-19?
En mi opinión, la epidemia por SARS COV-2 y la enfermedad por COVID-19 han hecho más evidentes las brechas sociales y económicas que existen en todo el mundo entre los distintos grupos poblacionales.
Aunque justo por la persistencia de abordajes limitados respecto de la comprensión del fenómeno de la discapacidad suele privilegiarse la atención a la salud —pues todavía hay quien la asume como si se tratara de una enfermedad—, la epidemia actual ha permitido visualizar con más claridad las necesidades y exigencias existentes para las personas con discapacidad en el ámbito de la salud, particularmente aquellas que se relacionan con el acceso a la información; el respeto a la confidencialidad médico-paciente y la salvaguarda del consentimiento informado.
Basta recordar el debate que se abrió con la presentación de la Guía Bioética para Asignación de Recursos Limitados de Medicina Crítica en Situación de Emergencia que, en su primera formulación, parecía estar basada en criterios de funcionalidad y capacitismo.
¿Son visualizadas las personas con discapacidad en México?
Cambiar la imagen social de las personas con discapacidad es, a mi juicio, una de las acciones más urgentes en la materia.
De manera general puede decirse que en ciertos sectores de la población aún subsisten visiones asistencialistas cuya impronta se ve claramente manifiesta en buena parte de la política social en la materia.
México no debe perder de vista el compromiso histórico adquirido ante la comunidad internacional cuando, por iniciativa de don Gilberto Rincón Gallardo, se gestó en el seno de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, en vigor desde el 3 de mayo de 2008.
Las personas con discapacidad hemos de ser vistas como sujetos de derechos y no como seres susceptibles de auxilio permanente. Más que programas asistenciales y políticas proteccionistas requerimos la garantía de las condiciones que hagan posible el acceso, goce y ejercicio de nuestros derechos en igualdad de condiciones que el resto de la población mexicana.
¿El Estado mexicano se interesa por las personas con discapacidad?
Si bien existe un interés por parte del gobierno de México hacia la población con discapacidad, en la presente administración, la política social en la materia ha cambiado.
Hoy día se ha consolidado un sistema de pensiones que busca garantizar el acceso a la protección social mediante una aportación económica para quienes vivimos con alguna condición discapacitante.
Sin embargo, es necesario fortalecer, tanto al Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad para que, en todos los niveles de la Administración Pública Federal, se lleven a cabo acciones que garanticen la aplicación de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad en el país.
Asimismo, resulta fundamental emprender acciones coordinadas entre el sector público y las organizaciones que nos representan, para impulsar la transformación social de la realidad que requerimos.
Siempre he pensado que la existencia cotidiana de quienes enfrentamos alguna discapacidad pone en cuestión la forma como la sociedad, la humanidad, ha pensado y organizado el mundo en todos los aspectos.
Ojalá que cada vez seamos más abiertos a mirar, escuchar y atender las exigencias de este sector de la población y que podamos construir y establecer nuevas formas de convivencia en un mundo que tenga cabida para todas las personas.









