La reciente reunión del Concejo Municipal de Oreamuno se convirtió en un escenario de confrontación entre ciudadanos y autoridades locales. En una sesión marcada por la tensión, los residentes del cantón expresaron su descontento con la forma en que se ha manejado la consulta pública sobre el ajuste tarifario, exigiendo una revisión exhaustiva y una actitud más respetuosa por parte de los miembros del Concejo.
Los ciudadanos, preocupados por la falta de transparencia y el trato recibido durante la audiencia del 6 de agosto, solicitaron que se anule el proceso tarifario realizado el 18 de julio. Argumentaron que la audiencia pública presentaba irregularidades, incluyendo la supuesta nulidad de su publicación en La Gaceta, y denunciaron un comportamiento prepotente y desconsiderado por parte de la presidenta del Concejo y otros miembros.
La reunión se volvió especialmente acalorada cuando se hizo evidente que algunos regidores habían sucumbido a intereses particulares, según los ciudadanos. También se criticó duramente la participación de la Asesora Legal del Concejo, quien, según los asistentes, actuó de manera arrogante al intentar silenciar las críticas y confundir a los presentes.
En respuesta a las demandas, los regidores pidieron a los ciudadanos paciencia para poder analizar las peticiones de manera responsable. Aseguraron que la decisión sobre la validez de la audiencia estará en manos de la Sala Constitucional, que ha recibido un recurso de amparo relacionado con el proceso. Mientras tanto, el Concejo se comprometió a revisar detalladamente todos los documentos y argumentos presentados.
El Regidor Mata Guzmán destacó que la decisión final dependerá del análisis profundo de los argumentos y del fallo de la Sala Constitucional. Aseguró que el Concejo está dispuesto a actuar con responsabilidad y que se tomará el tiempo necesario para llegar a una resolución justa.
En la sesión, también se aprobó por unanimidad la dispensa del trámite de comisión para el acuerdo relacionado con el ajuste tarifario. El Concejo acordó revisar las peticiones y documentos presentados, y aseguró que no hay intereses personales involucrados en la decisión.
Los ciudadanos, por su parte, dejaron en claro que no cesarán en su lucha hasta que se garantice una representación digna y transparente. Exigen que sus voces sean escuchadas y que el proceso tarifario sea revisado con seriedad.
La sesión se suspendió alrededor de las 19:41, después de un llamado al respeto y la calma por parte de la Regidora Solís Carpio, quien advirtió sobre la posible intervención de la Fuerza Pública si no se mantenía el orden.







